Valeriano Ruiz, catedrático de Termodinámica de la Escuela de Ingenieros Industriales de la Universidad de Sevilla.

Valeriano Ruiz, catedrático de Termodinámica de la Escuela de Ingenieros Industriales de la Universidad de Sevilla.

Comienzo la sección de antinucleares ilustres con Valeriano Ruiz, catedrático de Termodinámica de la Escuela de Ingenieros Industriales de la Universidad de Sevilla. Esto es parte de una entrevista que ha publicado la revista de energías renovables, Enova.

-Usted es un firme detractor de la energía nuclear. ¿Qué argumentos daría para rebatir a los que apuestan por ella?

-Son varios, y los enumeraré en el orden de mis preocupaciones más profundas. En primer lugar, el riesgo de conflicto mundial con las bombas atómicas como elemento fundamental de armas nucleares existentes y aunque la “guerra fria” parece que ha pasado, el conflicto árabeisraelí no augura nada bueno en ese sentido. Sólo hay que pensar en por qué no se permite a Irán que tenga centrales nucleares.

La segunda de mis preocupaciones son los residuos radiactivos, que no se pueden eliminar solo con negar la realidad del problema.

Piénsese en España, donde los residuos están, por el momento, almacenados y refrigerados en piscinas “ad hoc”, en las propias centrales nucleares, y no se acaba de hacer lo “menos malo”, que es tener un almacén centralizado en superficie. Y no se acomete esto simplemente porque, con razón, nadie quiere un cementerio radiactivo.

Lo tercero es que no resuelve ningún problema energético. A día de hoy, la nuclear sólo supone un 6,7% de la energía primaria que consumimos los seres humanos. En España, la electricidad generada de este modo en 2007 fue algo menos del 18% del total. En esa misma escala, las renovables ese año supusieron el 20 %. Y además, el principal problema del sistema energético actual, que es la sustitución masiva de los combustibles fósiles que emplean los vehículos de transporte, no puede ser resuelto por la energía nuclear.

Y finalmente, el recurso para esas centrales, el uranio natural, es tan escaso como el petróleo o el gas natural. Dicen que con nuevos reactores “regeneradores” se puede alargar el uso del combustible. Eso lo vengo oyendo desde que yo era estudiante de Física Nuclear hace ya pronto cincuenta años pero, a día de hoy, no conozco ningún resultado práctico. Palabrería, mucha.

Anuncios