GREENPEACE PIDE A LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS QUE RECHACEN REGALAR DINERO PARA LA COMPRA DE COCHES.

La organización se opone al despilfarro de dinero público para subvencionar una de las mayores causas del cambio climático.Ciberactua con Greenpeace.

Greenpeace pide a las Comunidades Autónomas que rechacen de pleno aumentar el gasto público en favor de una de las industrias que más se ha opuesto a hacerse cargo de su responsabilidad frente al cambio climático. Hoy se ha celebrado la reunión entre el Ministerio de Industria y las Comunidades Autónomas con el objetivo de recaudar el apoyo de las regiones a la nueva subvención directa propuesta por el presidente del Gobierno a la compra de turismos.

“Las ayuda directas a la compra de un turismo es completamente incompatible con la economía verde de la que tanto habla Zapatero. Es inaceptable que el Gobierno siga despilfarrando el dinero de las familias para alimentar una de las mayores fuentes de cambio climático” ha declarado Sara Pizzinato, responsable de la campaña Transporte de Greenpeace.

La organización ecologista recuerda que es un grave error, en el año de las negociaciones de Copenhague sobre el fututro del protocolo de Kioto, apostar por mantener la dependencia del transporte del coche particular, responsable de más del 12% de las emisiones de CO2 de España.

Para Greenpeace todavía tiene menos sentido que los criterios según los cuales se aplicaría el Plan 2000E no añaden nada nuevo a los del Plan VIVE, ya que se propone un límite de emisiones de CO2 del nuevo vehículo de 140 g/km. Esto representa una mejora muy insuficiente sobre la actual media de las emisiones de la flota de nueva adquisición en España (152 g CO2/km en 2007).

Además, Greenpeace recuerda que, según las falsas promesas del sector automovilístico, en 2008 ya las emisiones medias de los vehículos comercializados en Europa debían ser de 140 gCO2/km con lo que se estaría subvencionando una vez más al sector automovilístico para cubrir el incumplimiento de sus propias promesas. Por otra parte, según un estudio llevado a cabo por la Conferencia Europea de Ministros de Tranporte (ECMT) en 1999, los beneficios económicos a largo plazo de tales medidas son muy dudosos (1). A esto se añade que numerosos informes llaman la atención sobre las mejores prestaciones de las inversiones en transporte público sobre el empleo. A igualdad de recorrido de un viaje, el transporte público genera cerca del doble de puestos de trabajo que la movilidad privada (2).

España ya cuenta con 481 turismos por 1.000 habitantes con una de las cuotas más elevadas de la Unión Europea. Las ayudas directas a la compra de coches representan un incentivo para mantener la dependencia del vehículo privado. El uso indisciminado de este medio ha causado un grave aumento del impacto del transporte sobre el clima a pesar de que la eficiencia de los vehículos haya mejorado ligeramente.

Greenpeace apoya mejores sistemas y más justos para reducir las emisiones de CO2 de la flota española y reducir la importancia del automóvil en el transporte. La aplicación de una fiscalidad verde para los vehículos que internalice los costes ambientales favorecería automáticamente los medios más eficientes y menos contaminantes.

Es el caso de lo que ha ocurrido con el impuesto de matriculación por tramos de emisiones. Greenpeace pide que también el impuesto de circulación tenga en cuenta las emisiones de CO2 del vehículo. De esta manera no serían todos los ciudadanos quienes deberían soportar el peso del coste de la reducción de las emisiones de CO2 de la flota sino los mismos consumidores y usuarios de coches.

La organización pide, además, que cualquier medida de ayuda que se aplique al sector del automóvil ponga un límite de emisiones que represente un incentivo a superar los objetivos obligatorios de la nueva directiva europea en materia de emisiones de CO2 de los turismos. Teniendo en cuenta que la tasa de renovación de la flota española ronda los siete años, Greenpeace pide que se ayuden sólo aquellos vehículos que cumplen 7 años antes con los objetivos de la Directiva Europea, es decir 110 gCO2/km.

“¿Por qué el Gobierno no se ha atrevido a presentar una opción más sostenible? Ayudar a todos aquellos ciudadanos que quieren deshacerse de su coche para pasar a medios menos contaminantes debería ser uno de los objetivos del Ejecutivo“ ha declarado Pizzinato.

Greenpeace ha lanzado hoy una ciberacción dirigida al Ministro Sebastián y a los Presidentes de las CCAA para pedirles que estudien mejores sistemas de fiscalidad verde para reducir las emisiones de la flota española de turismos y que toda medida se aplique a los vehículos que no se superan el límite de 110 gCO2/km.

NOTAS:

(1): ECMT 1999: Cleaner Cars. Fleet Renewal and Scrappage Schemes. Guide to Good Practice.

(2): PTP, 2006; investigación del Instituto Nacional de Investigación sobre los Transportes y la Seguridad, INRETS; informe conjunto de dos del Instituto de Wuppertal para el Clima, el Medio Ambiente y la Energía e INFRAS de Zurich.

Greenpeace asegura que subvencionar al sector del automóvil supone apostar por el cambio climático.

La organización ecologista rechaza rotundamente las ayudas directas a la compra de coches. Greenpeace quiere mostrar su preocupación por el anuncio del ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien en la Fira del Automóvil de Barcelona aseguró la intención del Gobierno de impulsar medidas de estímulo de la demanda interna y del consumo, que se sumarían a los proyectos de algunas comunidades autónomas para apoyar aún más la compra de nuevos automóviles.

La organización ecologista recuerda que todos los subsidios para adquirir un nuevo turismo no son más que una subvención directa al cambio climático. La organización se opone a toda medida de apoyo al incremento de la demanda de turismos porque es la forma más cara y más dudosa de hacer más eficiente el parque móvil español.

Los resultados ambientales de los anteriores estímulos directos a la adquisición de nuevos automóviles, como los planes PREVER o RENOVE, han sido un gran fracaso desde el punto de vista medio ambiental. Según datos de la misma ANFAC, en el periodo en el que estuvieron en vigor estos planes, la cuota de vehículos de más de 10 años de la flota española se ha mantenido fluctuando entre un 31 y un 36%, es decir que no se ha rejuvenecido.

Greenpeace advierte que no es aceptable buscar soluciones a la crisis económica sin tener en cuenta la grave crisis climática a la que hay que hacer frente. La organización rechaza que se use dinero público para alimentar el cambio climático sosteniendo y manteniendo la dependencia del coche particular, principal causante del aumento constante de las emisiones de CO2 del sector.

De hecho, una de las claves del crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte ha sido precisamente el constante aumento del número de vehículos en circulación, hasta tal punto que toda reducción en las emisiones debida a una mejora en la eficiencia de los motores se ha visto anulada por este efecto. En España, casi uno de cada dos ciudadanos posee un coche (1).

Científicos y economistas reconocen que mantener el aumento de la capacidad de producción de la industria automovilística no sólo tiene un efecto negativo sobre el medio ambiente sino que además, a largo plazo, es contraproducente para la rentabilidad de la misma industria automovilística. De hecho, la baja rentabilidad del sector, reconocida ampliamente por la misma industria, ha provocado que los planes de ayuda anteriores no hayan evitado la crisis.

Los subsidios hacen que muchos ciudadanos que no se pueden permitir comprar un automóvil lo hagan. Pero cuando el subsidio acabe, las ventas volverán a caer así como ya ha ocurrido en el caso de los anteriores planes de estímulo. La industria automovilística seguirá pidiendo que se mantenga el flujo de dinero público para tapar sus problemas estructurales de exceso de producción”, ha declarado Sara Pizzinato, responsable de la campaña de Transporte de Greenpeace.

Greenpeace pide al Gobierno que corte los subsidios a la compra de nuevos coches y que obligue al sector del automóvil a emprender una profunda reforma que recorte su producción y dedique sus esfuerzos a modelos más eficientes y menos contaminantes.

Al mismo tiempo la organización pide una ley de movilidad sostenible que apunte a reducir la dependencia del transporte privado y apueste por el público; más ferrocarril y más espacio para los medios no motorizados.

Es inaceptable que, con dinero público, se financie una industria que se opone desde hace años a adaptarse a los tiempos y a las necesidades ambientales de la sociedad. El cambio climático está aquí y es posible combatirlo al mismo tiempo que se mantiene una economía más sana y más verde.

Nota:

(1)Según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente en España hay 481 turismos por cada 1000 habitantes, mientras en 1997 había 388.

Edificio Ministerios en calle Santo Tomas de Aquino

Edificio Ministerios en calle Santo Tomas de Aquino

Mucho trabajo le queda por hacer al Ministro de Industria en Córdoba con objeto de que se cumplan sus propuestas de ahorro energético.

Miguel Sebastián podría darse una vuelta por el “edificio de los Ministerios” en la calle Santo Tomás de Aquino en Córdoba y comprobar como las luces están encendidas en pleno mes de agosto a mediodía.

Bajo un cielo con una potencia solar de cerca de 1000 Watios por metro cuadrado podéis ver los fluorescentes encendidos cerca de las doce de la mañana.

Me gustaría conocer la cuantía del recibo eléctrico que la Junta de Andalucía paga cada mes en este edificio donde tiene ubicadas buena parte de sus delegaciones en Córdoba.