Una de las actividades preferidas de nuestra ex-alcadiosa era poner nombres de clérigos a las calles de Córdoba. Parece que su antigua casa le juega una mala pasada al volver a mantener la Calle La Paja en un acta de una reunión de un órgano colegiado del Ayuntamiento:

N.º 352/10.- CONTRATACIÓN (FEESL).- 3.- Moción de la Sra. Concejala Delegada de Gestión, Defensa del Consumidor y Salud Pública, de aprobación del expediente de contratación y apertura del procedimiento de adjudicación del PROYECTO DE RESTAURACIÓN Y ADAPTACIÓN DEL INMUEBLE PROTEGIDO EN CALLE PADRE COSME (ANTES CALLE LA PAJA) N.º 4, correspondiente al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local.

Hace unos días felicité también en público al alcalde Andrés Ocaña por volver a mencionar en una reunión a la calle La Paja (antes calle La Paja).

San Juan Alberto Belloch.

San Juan Alberto Belloch.

Puede que el exministro bicefalo sea un serio competidor de Doña Rosa en su afan de ponerle nombres de beatos a las calles. Qué contraste con Córdoba, un concejal de Izquierda Unida, Jose Manuel Alonso, es el que ha puesto el grito en el cielo.

El alcalde de Zaragoza, el socialista Juan Alberto Belloch, está dispuesto, aunque no logre el consenso en su consistorio, a cambiar el nombre de la calle General Sueiro para dedicársela a san José María Escrivá de Balaguer, nacido en Barbastro (Huesca). Belloch defendió ayer su decisión, que sorprendió al Gobierno y enervó al PSOE. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega dijo que el Ejecutivo solo respetará la decisión si la adopta “el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza de forma mayoritaria”.

De la Vega no fue más allá, pero recalcó que ese tipo de decisiones deben ser adoptadas en el pleno y con una mayoría amplia. El Ejecutivo no entiende el deseo de Belloch de dedicar una calle a una personalidad como el fundador del Opus Dei, más cercano a colectivos conservadores.

Belloch, sin embargo, fue contundente: “A un hombre no se le pone una calle por consenso, sino por méritos, y un santo tiene méritos, nada menos que eso, ser santo”. Y añadió que la oposición solo se puede explicar por una actitud sectaria. “Que tengamos una izquierda sectaria es un hecho, pero afortunadamente convivimos otra serie de personas progresistas a los que el sectarismo nos parece lamentable”, aseguró.

Foto de la galería de Diego Navarro