La evolución de la Tecnología.

La evolución de la Tecnología.

La investigación y desarrollo del reactor eran muy costosos, y la industria privada se ha resistido a los posteriores intentos gubernamentales de implicarla en la financiación de nuevos reactores para plantas generadoras mayores.

No puede culparse a la industria eléctrica de su negativa a invertir en tecnología nuclear. Las plantas con combustión de carbón se basaban en una tecnología bien conocida y bastante fiable, y en el futuro inmediato no se preveía escasez alguna de combustible. La industria de energía nuclear no surgió de la desesperada necesidad de los productores de electricidad de encontrar una alternativa a las fuentes energéticas tradicionales.

Aunque aquí se ha descrito la experiencia norteamericana, la interacción entre las aplicaciones militares y civiles de la energía nuclear no se limita a los Estados Unidos. Ya en 1940, un informe inglés sobre energía atómica declaraba la existencia de una estrecha relación entre la explotación de energía nuclear para fines militares y para la producción de energía en tiempo de paz. «El desarrollo de una -concluía- tiene un considerable impacto en el desarrollo de la otra.»

En la época en que se planeaba la planta de Shippingport, la Unión Soviética, Gran Bretaña, Francia y Canadá estaban desarrollando reactores para la producción de energía eléctrica. Estos países tenían diferentes instituciones sociales y tradiciones políticas, pero sus reactores nucleares estaban estrechamente vinculados a programas militares.

El reactor soviético se adaptó de una unidad de propulsión naval, los modelos inglés y francés se basaban en reactores originalmente construidos para producir plutonio para bombas, y el reactor canadiense fue financiado indirecta pero decisivamente por el gobierno norteamericano mediante su compra de plutonio canadiense para la fabricación de armamento. (más…)

Libro de George Basalla.

Libro de George Basalla.

Si la tecnología existe primordialmente para surtir a la humanidad en sus necesidades más básicas, hemos de determinar precisamente cuáles son estas necesidades y qué complejidad tecnológica se precisa para satisfacerlas. Cualquier complejidad que vaya más allá de la estricta satisfacción de las necesidades podría considerarse superflua y debe explicarse por otros motivos distintos a la necesidad.

Al supervisar las necesidades y técnicas esenciales para los seres humanos, un comentador moderno podría preguntar: ¿necesitamos automóviles? A veces se nos dice que los automóviles son absolutamente esenciales, pero el automóvil tiene apenas un siglo de historia.

Los hombres y mujeres conseguían llevar una vida plena y feliz antes de que Nikolaus A. Otto inventara en 1876 su motor de combustión interna de cuatro tiempos. La indagación de los orígenes del vehículo propulsado con motor de gasolina revela que no fue la necesidad lo que impulsó a sus inventores a completar su tarea. (más…)

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