Andres Ocaña y Rosa Aguilar en la Quemá.

Andres Ocaña y Rosa Aguilar en la Quemá.

Termina la feria de Córdoba que ha convivido con el rocio y las elecciones europeas y la columna sale hoy como a trompicones, en plan telegráfico.

Portadas de feria que se promocionan como ecológicas y que tienen casi 700.000 bombillas, 200.000 más que el año pasado, y pesan más de cuatrocientas toneladas.

El sheriff Cuadra interpretando un papel en la feria que parece sacado del gris y genial celuloide del maestro Berlanga. Una escopetilla nacional que rezuma actitudes gilistas por los cuatro costados y que resultan absolutamente ridículas y peripatéticas.

Los de la caseta de ASPA, casi la única que funciona con voluntarios, se quejan de que el Ayuntamiento, en nombre de su cruzada tradicionalista, ejerce una censura cada vez mayor sobre la apariencia que han de tener las casetas, en pos de una uniformidad que hace aumentar cada vez más la inversión y complica el montaje.

En el Rocio, en el paso de la Quemá, aparece el alcalde Ocaña como teledirigido por la exalcaldesa, por suerte el mando a distancia no aparece en la foto. Rosa Aguilar abusando del coche oficial y pareciendo un señorito andaluz hace estas declaraciones: “Le he dicho a mi chófer: vámonos para la Feria de Córdoba. Y aquí estoy”.

Termino la columna y el mayo festivo  con la becerrada homenaje a la mujer cordobesa. En todas las civilizaciones y culturas la mujer es símbolo y sinónimo de vida. El mundo del toreo llega a su cenit con la muerte y sufrimiento de un animal inocente, lo cual es sinónimo de destrucción. Me pregunto dónde está en este Homenaje cateto y trasnochado la sensibilidad con la vida que todas las mujeres llevan dentro.

En las Europeas las noticias son los aviones. Tanto hablar del Cambio Climatico señor Zapatero  y te dedicas a viajar en avión que es el medio de transporte que mas emisiones de CO2 produce. Siempre te pasa lo mismo predicas una cosa y haces la contraria.

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