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Capítulo dedicado al dolor. A los dos tercios del libro aparece un capítulo dedicado a “El dolor”. Dentro de este capítulo en la página 210 hay una sección que se titula: “La Violencia y las Mujeres”. Algunas personas del Club de Ensayo cuestionamos que se inserte en este capítulo el tema de la Violencia y las Mujeres.

La Violencia y las Mujeres. No opta por títulos alternativos como “La Violencia sobre las mujeres” o “La Violencia de género”. El título que propone Ruiz me parece menos comprometido con la causa, se muestra más aséptico.

El título, tal y como lo plantea, deja abierto cualquier enfoque, incluso el que defiende VOX, claro. Yo hablaría mejor de violencias machistas. O violencias contra o sobre las mujeres. Ruiz parece que no tiene enfoque feminista en lo que hace, escribe y dice. En el Club de Ensayo nos extraña que alguien que ha sido profesor de Secundaria tenga tan pocos conocimientos del tema.

Luego ya en el cuerpo del texto sí lo dice: “Todas mis amigas han sufrido violencia de género”.

Da la impresión de que Ruiz sigue poco los medios de comunicación y tiene que recurrir a testimonios cercanos para enterarse del problema de la violencia de género, para tener una epifanía en este tema. Reconoce el autor primeramente que no conoce el tema a pesar de las decenas de años que lleva enquistado en la sociedad contemporánea.

Por tanto para el autor es mejor “dirigir al lector a toda la literatura específica sobre el tema” antes que comprometerse.

Por fin cita una experiencia personal de su vida, su paso por el Instituto Ángel de Saavedra. Su epifanía tiene lugar en este IES cuando una alumna del Máster de Profesorado haciendo las prácticas con él ejecuta una unidad didáctica en torno al piropo.

De pronto José Carlos desciende a la realidad y narra las situaciones que en torno al piropo contaron sus alumnas.  Según cita: “está logrando reeducarse, no sin esfuerzo, debido a la educación clásica recibida”. “Y lo que es más doloroso es lo que la sociedad obvia el asunto.” No  comprendo esta última observación pues jamás ha estado tan presente antes este tema en el debate social. ¿Vive Ruiz en la cueva de Sócrates?

Por fin aparecen los estudios cuantitativos en el libro.

Por primera vez en el libro el autor recurre a estudios cuantitativos del periódico The Economist y de la OMS. Hasta ahora y llevábamos más de 200 páginas sus discursos nunca venían avalados por ningún tipo de datos.

Justifica el papel de muchos grandes filósofos que “amparados por el sesgo de su época” tuvieron en baja estima y despreciaron a las mujeres.

Finalmente para continuar sin mojarse en el tema en la contemporaneidad dice que España cuenta con un buen número de filosofas socialmente reconocidas entre las que no nombra a María Zambrano.

Como solución lo que propone nuestro filosofo para solventar este problema tan grave: “Trabajar en la Igualdad desde la Pedagogía.”

Pues pienso que el camino ante tanta violencia no puede ser solo la pedagogía, lo que funciona es el Código penal y la denuncia.

Realmente el autor no trata la Violencia de género sino que gran parte de este apartado está dedicado a lo machistas que son muchos filósofos.