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Calle Lucano en Córdoba. Invasión brutal de las aceras.

El espacio público en un elemento fundamental en la vida ordinaria de los vecinos de Córdoba y de nuestros visitantes.

Lo usamos para el desarrollo de una gran cantidad de actividades, fundamentalmente, colectivas. Y así queremos que siga sucediendo.

Pero, últimamente, están proliferando los usos lucrativos y privativos enmascarados como actividades socioculturales o como vías de desarrollo económico y, por otro lado, se está extendiendo un abuso de la utilización de la vía pública por parte de las propias instituciones y de cualquier colectivo que lo pretenda, que altera la normal convivencia ciudadana.

Ante estos hechos, la respuesta de las administraciones públicas está siendo insuficiente e incluso algunas de ellas han complicado aún más la situación como la Junta de Andalucía con el llamado “Decreto del Ocio”. 

Esa ausencia de propuestas es más evidente en la actual campaña electoral a las municipales de mayo del 2019, donde ningún grupo político ha hecho ninguna propuesta o las realizadas son complacientes con el abuso de la vía pública.

Por todo ello, el Consejo del Movimiento Ciudadano cree necesario:

1.- Revisar las ordenanzas municipales que tratan sobre la vía pública, coordinando su aplicación generando para ello una ordenanza marco. Mientras tanto, es urgente que se apliquen las ordenanzas vigentes en defensa del interés general y no de los intereses privativos, lucrativos y particulares.

2.- Unificar la gestión de la vía pública mediante la creación de una concejalía específica que supere la actual dispersión organizativa. En cualquier caso, propiciar de forma inmediata una ventanilla única sobre vía pública que recoja las denuncias al respecto y que asegure las existencias de todos los informes preceptivos, evitando las puertas traseras y la incoherencia en el tratamiento de las normas. La propuesta realizada por este Consejo de una Mesa sobre Vía Pública no ha tenido ninguna respuesta.

3.- Definir los derechos del vecindario, con especial atención al residente, así como al comercio de cercanía y al negocio de barrio y las limitaciones del uso de otras entidades sociales, empresariales o institucionales en el uso de la vía pública cuando se usa para fines ajenos al territorio donde pretenden realizar su actividad.

4.- Realizar un calendario de actos anual en la vía pública, coordinando su desarrollo y modificando o no autorizando los que supongan un atentado a la convivencia vecinal; anualmente se elaborará el mismo en el último trimestre del año con vistas al siguiente. Las actividades fuera de ese calendario deberán solicitarse con antelación de un mes para proceder a su tramitación y su autorización deberá estar justificada.

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5.- Comprometerse a la consulta previa a los distritos afectados de los actos que se programen para que valoren su idoneidad. Los consejos de distrito agrupan todo tipo de entidades sociales y ciudadanas y conocen perfectamente cuáles son las demandas y necesidades de los barrios que agrupan. El supuesto interés general de la ciudad no debe anteponerse a la convivencia en el territorio.

6.- Distribuir por la ciudad los actos que se quieran celebrar en el centro-casco de la ciudad, evitando que la concentración agudice las molestias. Asegurar el equilibrio y la corresponsabilidad de toda la ciudad en el uso de la vía pública.

7.- Definir espacios específicos para la celebración de actos organizados por entidades con ánimo de lucro, específicamente los de carácter comercial y hostelero, exigiendo además el abono de los gastos que originen por el uso de la vía pública.

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Jardines invadidos por el Mercado Victoria

8.- Priorizar el respeto a la accesibilidad ciudadana, movilidad peatonal y equilibrio medioambiental. Por encima del interés económico, que debe supeditarse al cumplimiento de las normas de las que nos hemos dotado de forma democrática.

9.- Máxima preferencia para el descanso del vecindario y la convivencia con el entorno, respetando los horarios más habituales de organización vital. Especialmente cuidadoso debe ser el uso de la noche que se debe preservar para el descanso vecinal y para el adecentamiento de la ciudad.

10.- Controlar radicalmente el exceso de ruido y la acumulación de actividades que incrementan los problemas de convivencia. Asegurar el mantenimiento y limpieza de la vía pública utilizada y su plena utilización para la vida ordinaria.

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Metiendo ruidosos coches de Rallye en el casco histórico de Córdoba.