La Guerra de los Drones de Medea Benjamin.

La guerra de los Drones de Medea Benjamin. Uno de los libros que más me ha impresionado en los últimos tiempos. Los drones en la guerra tal como se están usando encarnan el Mal absoluto.

La edición original en inglés es del 2012. Libro impresionante sobre el uso de los drones en las guerras actuales sobre todo por parte de Obama y de USA.

Con los drones las presunciones de inocencia, los juicios con jurado y las declaraciones formales de guerra pasan a ser molestos mecanismos legales. Los presidentes de USA afirman ahora su derecho a ser jueces, jurados y verdugos, en la práctica una licencia para matar exenta de las irritantes interferencias de los mecanismos de control.

La única ley que realmente le importa a Obama es la ley del 11-S. De América a Asia se han gastado miles y miles de millones de dólares en maquinaria, software y salarios con el único fin de construir robots voladores de la muerte, con mayores prestaciones que los precedentes. Los mejores centros de investigación, las mejores universidades dependen de las contratas militares.

Pero solo cuando recordamos las cosas en que no se han invertido ese tiempo y ese dinero (asistencia médica, educación e infraestructura) NOS DAMOS CUENTA DEL coste real de este militarismo. En vez de investigar una mejor tecnología solar o la siguiente generación de marcapasos, muchos científicos destacados de todo el mundo dedican sus energías a inventar las últimas máquinas de matar no tripuladas.

En el libro se habla mucho de los daños colaterales que producen esos bombardeos selectivos, familias enteras bombardeadas por equivocación o por sospecha de que pueden ser terroristas. Agentes analizando información en oficinas del estado de Nevada que toman decisiones sobre asesinatos selectivos a gran distancia. La tropa ya no tiene contacto físico con el enemigo.

Contratas en las que se delega el control y manejo de los drones y que pueden necesitar bombardear objetivos de los que no están muy seguros de sus vínculos terroristas para obtener resultados que avalen la necesidad de renovar las contratas, que avalen el rendimiento de la contrata en base a objetivos alcanzados de asesinatos.

Se mueve mucho dinero por ciertas industrias dedicadas a los drones y que gastan mucho en hacer lobby entre los políticos americanos. De hecho en el Congreso de Estados Unidos existe una asociación de apoyo a los vuelos no tripulados.

Lo peor es que la tendencia es a la automatización máxima de forma que sea la propia máquina la que llegue a decidir si se bombardea el objetivo. Si se suprime el riesgo de pérdidas, de victimas de soldados nuestros, de los cálculos del ejecutivo que gobierna cuando considera las opciones para afrontar una crisis ¿Hacemos mucho más atractiva la intervención de la fuerza armada en un conflicto?

¿Recurrirá el ejecutivo como opción política a la intervención armada mucho más aprisa que antes? El hecho de suprimir el riesgo de pérdidas de los cálculos sugiere que la disponibilidad de los aparatos no tripulados hace que se entre en conflictos que no hubieran sido abordables en caso contrario. Si dispones de estas armas hay muchas más posibilidades de que las uses.

Ya hasta tenemos un master universitario en la UNIA dedicado al estudio de los drones, master promocionado por el creador de UCOAVIACIÓN.

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