Llevaba tiempo sin escribir y aprovecho para comentar un libro que he leido hace poco.

Oscar Tusquets Blanca. Amables personajes. Barcelona 2014. Editorial Acantilado.

Libro muy entretenido sobre personajes que Oscar Tusquets Blanca (OTB) conoce o bien que admira. Bestial el haber tratado con tantísima gente interesante. Desde el arquitecto Carlo Scarpa hasta Bimba Bosé. Su mujer es brasileña, Beatriz de Moura. OTB aparte arquitecto y diseñador también es pintor y en el libro hay bastantes retratos.

Dedica un capítulo a Antonio Gaudí y como en el tiempo que OTB inició arquitectura Gaudí no era especialmente valorado por las compilaciones de arquitectura. Cita un libro el GIEDÓN, libro de obligada referencia mundial, que apenas nombraba a Gaudí por entonces. OTB comenta que el genio catalán no fue en absoluto un artista de vanguardia en el sentido de ir por delante de lo que otros harían posteriormente, como por ejemplo fue vanguardista Mies Van de Rohe.

También dedica un capítulo al movimiento contra la continuación de la iglesia de la Sagrada Familia con un manifiesto a principio de los sesenta del que OTB fue instigador y que contó con todo el apoyo de la Intelligentsia de la época, de Bruno Zevi, de Alvaar Alto a Le Corbusier. Luego OTB reconoce que se convirtió en partidario de la continuación de las obras.

Otro capítulo dedicado a Amanda Lear, la musa de Dalí. Amanda tiene un libro sobre Dalí que OTB recomienda: “El Dalí de Amanda: quince años de intima amistad con el genial pintor.” Aparece también Ramón Masats, fotógrafo que recomienda y que ha publicado recientemente un libro sobre la Tauromaquia. También aparece su hermana Esther, con la que se peleó en cierto momento, estuvieron años sin hablarse y luego recuperaron la relación. Escribe sobre un edificio que le encanta, la Corona de Espinas, realizado por Fernando Higueras, arquitecto al que admira pero de poca obra finalizada.

Entre otros admira también a Tom Wolfe de quien destaca los libros “La izquierda exquisita” y “Lo que hay que tener”. Admira los razonamientos de Wolfe sobre arte contemporáneo. En este arte los protagonistas no son los propios artistas sino los teóricos, los pensadores, los vendedores de ideas y de manifiestos programáticos. Para OTB curiosamente no ha sido en las prestigiosas bellas artes sino en la alta cocina donde con más virulencia se han hecho realidad las profecías de Wolfe. Hoy no importa tanto lo que comes o cuanto disfrutas lo que comes como la innovación y el soporte teórico del plato que rapiña términos de pseudotratados filosóficos contemporáneos. Miquel Barceló el pintor disfruta con la matanza del puerco al que degüella él personalmente, mientras sus hijos sujetan las patas del animal entre terribles alaridos.

También dedica un capítulo a Lucien Freud lo cual es de agradecer. “Es uno de los poquísimos pintores de la segunda mitad del siglo pasado que uno puede tomarse en serio. El panorama pictórico del siglo XX se volvió soporífero, no porque los que pintaban lo hiciesen mal, sino porque ya no pintaban, hacían otras cosas. Duchamp había acabado con un arte milenario, pero quedaron unos cuantos desfasados que no se habían enterado de que no había que pintar más: Morandi, Wyeth, Hopper, Balthus, Hockney, Arikha, Antonio Lopez, Barceló, Bacon y su amigo Lucien Freud.

Para OTB el arte contemporáneo ha rechazado ser amable, la amabilidad ha sido vetada. Cierra el libro su mujer Beatriz de Moura(1939) brasileña y editora. Trabajó BM en Gustavo Gili, se peleó con la cuñada Esther y Beatriz montó con OTB la colección Cuadernos Infimos, la colección donde están publicados los libros de Woody Allen, caracterizada por sus portadas plateadas.

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