Otro año más la noticia del toro de Cuerda en Carcabuey.

Y como tantas veces la presidenta de la Diputación de Córdoba, María Luisa Ceballos, apoyando la sangrienta Tauromaquia. Lo más normal es que si llaman a la presidenta para tener “el honor” de entregar este premio es que habrá dinero público de mis impuestos para sufragar todo esto.

Porque tenemos experiencia propia del sufrimiento, podemos ponernos en el lugar de otras criaturas que padecen y padecer con ellas, compadecerlas. La compasión actúa como un mecanismo inhibidor de la agresión y la crueldad. Dejen ya de estresar a estos toros por sus pueblos.

También tenemos novilladas nocturnas en Cabra.

Pobres novillos siendo manejados por personas inexpertas. Si habitualmente sufren los novillos, con los alumnos inexpertos más aún. Debo ser español, porque nací en Andalucía y mis padres, abuelos y tatarabuelos también. Pero no me identifico ni con Andalucía ni con España cuando utilizan la tortura de animales como parte de su identidad.

Menos mal que nos queda como consuelo el genial chiste antitaurino de Forges.

Forges y la Tauromaquia.

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