Puertas de entrada al Aulario de Rabanales en el Campus de la Universidad de Córdoba. Al menos las puertas se está recomendando se mantengan entornadas o cerradas para que las pérdidas disminuyan.

Ya habiamos comentado anteriormente el derroche energético que suponía el Aulario de Rabanales.

Al menos actualmente  las puertas se está recomendando se mantengan entornadas o cerradas para que las pérdidas disminuyan, parece una buena medida del SEPA, aunque han tenido que pasar años para que se haga y se ponga publicidad institucional alentando el tema del ahorro energético.

Sería bueno además que la Universidad de Córdoba publicara la evolución temporal de los datos de consumo eléctrico del Aulario a lo largo del tiempo para valorar la eficiencia de las medidas.

Un edificio cuyo diseño critiqué hace muchos años en el claustro de la Universidad de Córdoba antes de que fuera construido. En la tribuna de oradores del salón expuse que cómo se podía diseñar un edificio en Córdoba sin ventanas.

Además el aulario Averroes tiene decenas de puertas abiertas que en verano enfrían el campo del entorno y en verano lo calientan. Esto tiene como consecuencia que cuando llego con el alumnado a la parte de Termodinámica dedicada a los mecanismos de transferencia de calor les ponga un ejemplo muy cercano de paradigma de derroche energético.

Derroche Energetico Puertas Aulario Campus Rabanales abiertas en dia gélido.

Derroche Energetico Puertas Aulario Campus Rabanales abiertas en día gélido.

Derroche energético. Puertas Aulario Campus Rabanales abiertas en dia gelido Enero 2009

Derroche energético. Puertas Aulario Campus Rabanales abiertas en día gelido Enero 2009. Arquitecto Gerardo Olivares James.

El Aulario de Rabanales es un derroche de energía debido a que todas las puertas al exterior están permanentemente abiertas. Carece de puertas corredizas, fue un mal diseño desde el punto de vista energético del arquitecto Gerardo Olivares James.

Este arquitecto ha sido nombrado hijo adoptivo de la ciudad en 2013, aquí tienes una entrevista.

Son casi una docena de puertas bastante amplias en diferentes puntos que establecen corrientes dentro de las amplias superficies comunes del Aulario Averroes succionando el poco aire caliente.

Como consecuencia los espacios comunes están a unas temperaturas muy bajas y en las aulas la calefacción tiene poco efecto.

Los alumnos y alumnas en muchas ocasiones se ubican durante las clases con los chaquetones y los guantes. La factura de electricidad que paga la UCO por la ineficiencia energética del aulario debe ser tremenda.

Me he dirigido hace tiempo al Servicio de Protección Ambiental (SEPA) de la Universidad de Córdoba pidiendo que se tome algún tipo de medidas para impedir el derroche energético y la falta de confort.

Parece que me han hecho caso pues muchas de las puertas están ya entornadas con lo cual se dificulta las pérdidas de energía en invierno.

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