10 marzo 2014


La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba ha destinado fondos públicos a la organización de un flamante Ciclo de Conferencias Taurinas en la sala Orive.

Lo cual supone gastos de dinero público en diversas partidas para promocionar la Tauromaquia: viajes, cartelería, dípticos, dietas, caché conferenciantes, etc. (Ver cartel adjunto).

Es remarcable que al título del ciclo se le asigne un nombre enfocado a la juventud llamándole “Arrímate” cuando la edad media de los ponentes supera los sesenta años crecidamente. Este mundo taurino se reduce cada vez más a gente de elevada edad pues a la mayor parte de la juventud le resulta abominable e inmoral torturar y matar a inocentes animales para el disfrute del público.

Todos estos gastos de dinero público en la promoción de la sangrienta tauromaquia se enmarcan en una situación de crisis y recortes selectivos en el Ayuntamiento de Córdoba. Según dijo el concejal Tejada el pasado 29 de enero en Diario Córdoba la Delegación de Cultura del Ayuntamiento cuenta con un 9% menos de recursos. Esto indica que gran parte del presupuesto de Cultura se va a ir en estos eventos taurinos.

flamante Ciclo de Conferencias Taurinas en la sala Orive.

Costoso Ciclo de Conferencias Taurinas en la sala Orive.

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Estos días de marzo se celebran las jornadas de intercambio hispano-japonés, numerosos actos llenarán la agenda cultural de Córdoba del 11 al 30 de marzo con actividades relacionadas con la cultura, música y gastronomía niponas.

Pareciéndome Japón un país maravilloso en muchos aspectos como en la amabilidad de sus gentes, en su educación, en su dominio de la robótica y en otras muchas cosas, no podemos olvidar que junto con EEUU son los únicos países occidentales industriales y democráticos que mantiene la pena de muerte y ejecuta a los reos con ahorcamiento.

Japón ejecuta en la horca a los condenados en el mayor de los secretos, sin aviso previo a los reos y sin testigos, en medio de las críticas de las organizaciones humanitarias

Amnistía Internacional ha hecho varias campañas sobre esto. Por ejemplo Hakamada Iwao se encuentra en la antesala de la muerte desde 1968. Según Amnistía Internacional lo condenaron tras un juicio carente de garantías por el asesinato, cometido en 1966. Hakamada Iwao es uno de los presos que lleva más tiempo en espera de ejecución en Japón.

A los condenados a muerte les está prohibido hablar con otros reclusos, ver la televisión o dedicarse a intereses o aficiones personales. Como consecuencia de los más de 28 años que ha pasado recluido en régimen de aislamiento, Hakamada padece una enfermedad mental. El riesgo de que lo ejecuten es constante a menos que reciba el indulto del ministro de Justicia o se le conceda la celebración de un nuevo juicio.

Finalmente comentar que estas jornadas de Japón en Córdoba parecen un bienvenido Mister Marshall.