La semana pasada me llamó un periodista de ABC para conocer que pensaba la Asociación peatonal A PATA sobre la nueva ordenanza de Veladores. Le respondí que ni el Ayuntamiento ni la Gerencia de Urbanismo había contactado con nosotros. A pesar de eso le comenté durante casi media hora al periodista Javier Martínez Collantes cuales eran las principales aportaciones que podíamos hacer como representantes de los peatones  a la nueva ordenanza.

El artículo sale hoy publicado en ABC pero no hace referencia a todo lo que le conté, gaste saliva para nada. Destacan las declaraciones del responsable de Ciudad Física de la Federación, Juan Andrés de Gracia. Juan Andrés se equivoca pues según la normativa actual en las aceras de 3 metros no se permite instalar NINGUNA terraza.

Veladores Plaza de la Flor del Olivo

Me parece bien la propuesta de vecinos de que tiene que haber más espacio libre en una acera de siete metros de sección transversal que en una de 4 metros, debe ser al menos un cierto porcentaje el que quede liberado como mínimo. También hacen referencia los vecinos a liberar parcialmente ciertos espacios públicos que ahora mismo están colmatados.

Casos paradigmáticos de abuso en la ciudad de Córdoba se dan en la monumental plaza de la Corredera o en las calles peatonales María Cristina, Plaza San Miguel, calle Enrique Romero de Torres y Victoriano Rivera (conocida como calle de la Plata). En estos emplazamientos se origina una colmatación brutal del espacio público que debe estar moderado de alguna manera.

En general me parecen bastante buenas las propuestas de los vecinos.

LAS conversaciones sobre la nueva ordenanza de veladores evolucionan. Y temas a debate no son menores en asuntos como qué se puede montar o no en las calles. Tras tres encuentros mantenidos por la comisión mixta creada para la ocasión en julio pasado —dos de ellas entre Hostecor y la Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara y una más entre ambas organizaciones con la Gerencia de Urbanismo—, las ideas están muy claras hasta el punto de que «ya no habrá más reuniones y para marzo esperamos contar con los textos redactados por parte del Ayuntamiento para aportar nuestra opinión», según el responsable de Ciudad Física de la Federación, Juan Andrés de Gracia.

Eso sí, a pesar de que no hay guerra entre vecinos y hosteleros —«que, al fin y al cabo forman parte del barrio, son vecinos nuestros y nosotros acudimos a sus locales», recuerda el portavoz de Al Zahara— cada uno tiene sus propias inquietudes y ambas partes han mostrado «bastante flexibilidad» hacia la otra para tener más puntos de encuentro (en un 90 por ciento) que de fricciones (quizá un 10 por ciento), tal y como aseguró, por su parte, el secretario general de la patronal de hostelería, Antonio Álvarez.

Veladores Plaza Enrique Romero de Torres.

Y es que los vecinos han preferido que «las cuestiones técnicas», que interesan más a los empresarios, las resuelvan directamente éstos con el Ayuntamiento, ya que van a suponer una verdadera modificación de la ordenanza actual en algunos puntos. El resto conllevará una mera cuestión de nuevas interpretaciones. Es el caso, por ejemplo, de las sombrillas, parasoles y toldos —estructuras que pueden ser ligeras o no— sobre los que Hostecor plantea una «reclamación fuerte», dijo Álvarez.

Evidentemente, la normativa actual regula algunos de esos elementos —sombrillas y parasoles—, pero de una forma un tanto obsoleta, porque alude a la «típica del palo fino que se sujetaba con la peana de cemento con la bebida de turno en forma de publicidad», bromeó el representante de Hostecor. Pero, en efecto, ésa es la sombrilla que a día de hoy está permitido plantar en las terrazas de los bares. Todas las nuevas que se ven ahora, mucho más grandes, cuadradas, de estilo, con gruesos cordajes y peanas muy fuertes (algunas de las cuales hay que atornillar al suelo) son del todo ilegales.

«Nosotros queremos que se definan claramente los diferentes tipos de mobiliario que se pueden ubicar en los metros cuadrados que cada cual haya pagado para instalar sus veladores, y buscamos que se puedan colocar cortinajes laterales que, según las necesidades por el clima, prácticamente cierren ese espacio», explicó el secretario general de la patronal. Es más, a Hostecor le gustaría que esos cerramientos pudieran mantenerse durante la noche.

 

Uso privativo

«Supondría un uso privativo y permanente del espacio público, pero a nosotros no nos importaría pagar una cantidad mayor de lo que se desembolsa ahora por la tasa de ocupación», insistió Álvarez, quien puso de ejemplo a Granada o Madrid, donde ya se permite.

Todo eso, por supuesto, sin que choque con los intereses vecinales. Porque si en algo no están de acuerdo es en que se formen «auténticos túneles en las calles», como ocurre en Arroyo del Moro o en el Tablero Bajo, donde «hay hasta 500 metros seguidos de veladores entoldados que forman un pasillo uniforme dejando únicamente el metro ochenta obligatorio de distancia para el paso de peatones».

Veladores Calle María Cristina.

En este sentido, Hostecor reconoce que hay que aplicar el sentido común para evitar la acumulación excesiva de veladores, estableciendo tanto números mínimos como máximos, dependiendo de cada zona y no permitiendo que se produzcan esos «túneles» como los que hay a pocos metros de zonas declaradas BIC en la capital.

Se trata, por tanto, de un tira y afloja entre ambas partes, con la Gerencia de por medio asumiendo lo que ya cuenta con un acuerdo inicial y, todo hay que decirlo, «condicionado a que se tengan en cuenta nuestras demandas», según la patronal.

Así, por ejemplo, hay entendimiento en flexibilizar la distancia de 1,80 metros entre el velador y la fachada del local para que pasen los peatones. Al-Zahara no concibe que en aceras de siete metros sea la misma distancia que para aceras de tres. «Estamos hablando de repartir la mitad de la acera cada cuestión y todos lo entendemos», apuntó De Gracia.

También hay coincidencia en liberar los espacios grandes que ahora están saturadas de veladores como es el caso de la plaza del Olivo, en Ollerías, o de La Corredera hasta excesos impensables hace años. «Pensamos que no más del 50% de la superficie tendría que estar ocupada y también estamos de acuerdo», dijo De Gracia.

Lo mismo ocurre con la idea de que establecimientos minúsculos tengan terrazas enormes o poder poner veladores en zonas de aparcamientos de vehículos. Esto último «no es la mejor solución, pero no podemos negarnos de forma radical cuando hay calles en las que apenas hay aceras e incluso hay lugares que ya lo hacen como en el Campo de la Verdad por falta de acerado y nadie se queja», señaló. No obstante, tanto Hostecor como Al-Zahara consideran que tendrían que ser sobre plataformas elevadas y con protecciones laterales por lo que pueda pasar.

Y, como no podía ser de otro modo, se necesita un mayor control sobre las ilegalidades. Hostecor prefiere el autocontrol pero Al-Zahara apuesta por un cuerpo de auxiliares de inspectores que recopilen la información pertinente para que luego un inspector resuelva. Según explicó, por su parte, el concejal del PSOE, Emilio Aumente, «se van a dar pasos en esa dirección desde el Ayuntamiento».

En el censo de la Cámara de Comercio de 2012, se señala que en la capital había 1.633 bares, a los que hay que sumar otros 801 restaurantes. El fenómeno de los veladores se centraría entre el 25 y el 30 por ciento de los establecimientos.

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