Pongo aquí por su interés este comunicado de prensa de la Coordinadora Estatal CONBICI.

Apenas una semana después de que el Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción se quejara de que la Junta de Andalucía “margina” a la carretera frente a la bicicleta… (ver aquí) el Presidente del Partido Popular de Cádiz y parlamentario del PP andaluz, Antonio Sanz,  ha declarado que la inversión de la Junta de Andalucía en carriles-bici es “tan incomprensible como construir aeropuertos sin pasajeros”. (La noticia en EUROPAPRESS)

Carril Bici en Sevilla.

La comparación no puede ser mas desafortunada a la luz de las últimas experiencias en Andalucía, que han demostrado que con un presupuesto muy inferior al coste de un aeropuerto, los carriles-bici consiguen decenas de miles de usos diarios. Por poner un ejemplo: el Aeropuerto de Castellón costó 170 millones de euros para cero usos, mientras que la red de vías ciclistas de Sevilla costó 35 millones de euros (el coste de 3 km de autopista) y soporta 70.000 desplazamientos diarios.

ConBici lamenta la posición retrógrada del PP andaluz, que le lleva por caminos opuestos a los que en la actualidad transitan los países mas avanzados de Europa, incluida la Sra. Merkel en Alemania, cuyo gobierno ha aprobado un ambicioso plan para fomentar el uso de la bicicleta, con el objetivo de incrementar del 10% al 15% el uso de este vehículo en las ciudades alemanas.

También ellos saben que estos incrementos se traducen en la reducción de muchas toneladas de CO2 al ambiente y en una mejora de la calidad de vida de sus habitantes. Desprecia el Sr. Sanz que las infraestructuras ciclistas puedan ser utilizadas “como máximo por la décima parte de la población”. ¿Se ha parado a pensar los miles de desplazamientos motorizados que se evitarían en ese caso y el beneficio en que se traducen?.

Las quejas de empresarios vienen a evidenciar que hacer carreteras es mucho más barato que construir autopistas y aeropuertos, por lo que debiera tomar buena nota el parlamentario popular Antonio Sanz, y en cualquier caso, solicitar que se contruyan más kilómetros de vías ciclistas, para facilitar los desplazamientos no motorizados a cada día más ciudadanos y para ahorrar miles de millones a las arcas publicas en sanidad, eficiencia energética, deuda exterior por la compra de petróleo y consecuencias y costes derivados de las emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros capítulos.

También se deben tener en cuenta los ingresos que el cicloturismo genera desde hace años en Europa y que el potencial de España debe saber aprovechar, o incluso la reducción de costes sanitarios derivados de la siniestralidad: 17.000 €/año le cuesta al estado los accidentes de tráfico (900€/año por cada coche), una cifra que en el caso de la bici es 200 veces menor.

Parece claro que el inconsciente del Sr. Sanz le pide seguir contruyendo carreteras en detrimento de carriles-bici.

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