Quiero expresar mi queja a la Facultad de Veterinaria y a su decano Librado Carrasco por organizar  el acto del próximo sábado 26 de enero en el Zoológico de Córdoba de bendición de animales de San Antón.

Facultad Veterinaria lleva mascotas al Zoologico.

Entiendo que cualquier acto que promueva el respeto a los derechos de los animales es bienvenido pero jamás en el Zoológico de Córdoba. Nuestras mascotas si pudieran hablar nos pedirían que no las lleváramos a una cárcel de animales, como es el Zoológico. Además está prohibido llevar animales al zoológico por los problemas sanitario y de contagio.

Los animales del zoo permanecen cautivos durante gran parte su vida o incluso durante toda ella. La principal intención de los zoos es convertirse en parte de la oferta de entretenimiento de las ciudades, pero, ¿a costa de qué? Mantener encerrados a los animales, forzados a vivir en hábitats extraños para ellos produce consecuencias en su salud. La imposibilidad de seguir el comportamiento normal marcado por su patrón genético frustra sus instintos y no es raro que desarrollen trastornos psicológicos.

La propaganda del zoo da a entender que es un lugar para el aprendizaje y la conservación. Pero su eficacia como herramienta educativa o de conservación está puesta en entredicho por la comunidad científica.

Para los animales cautivos en el zoo la vida se limita a una monótona rutina día tras día en un espacio reducido. Muchos de ellos necesitan grandes extensiones para poder tener una vida normal. Pensemos en la pobre elefanta que siendo un animal muy social lleva toda la vida completamente sola en el zoo de Córdoba.

No es justificable ni comprensible que una institución como la facultad de Veterinaria apoye con su presencia instalaciones que se encuentran obsoletas en el siglo XXI y que acaparan un porcentaje brutal del presupuesto que el ayuntamiento dedica al medioambiente.

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