Me llega este comunicado de Ecologistas en Acción sobre la intervención en el río anunciada por el subdelegado de gobierno Primo Jurado.

Ecologistas en Acción Córdoba, desde la Plataforma por un Río Vivo, ha venido defendiendo una gestión de la vegetación del tramo urbano del Guadalquivir que preserve y aumente los valores naturales del río a su paso por la ciudad a la vez que potencie el paisaje y promueva usos del río y sus riberas relacionados con un ocio “tranquilo”.

Por tanto, no nos oponemos por principio a una actuación sobre la vegetación. Sin embargo, a través de los medios de comunicación se ha informado de la inminencia de un intervención rápida por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que nos genera una serie de dudas que conviene despejar:

-En primer lugar no se conoce exactamente el proyecto, dónde se van a retirar sedimentos, dónde se va a podar y aclarar vegetación, cuáles son las especies afectadas y con qué criterios se hacen la poda, los clareos o las talas anunciadas. El Ayuntamiento debería haber informado al Consejo Municipal de Medio Ambiente de estos detalles por ser este el órgano de participación y dada la importancia ecológica que tiene este paraje.

Bosque de ribera en el río sobre el que se va a realizar la intervención.

-En segundo lugar, desde Ecologistas en Acción siempre hemos apostado por medidas de mantenimiento de la vegetación, medidas que de haberse ejecutado en su momento habrían evitado la intervención drástica que ahora se anuncia. Desgraciadamente nunca se han realizado este tipo de acciones, lo cual nos ha llevado a una situación un tanto límite en la que se amparan las administraciones para justificar una intervención en profundidad.

No es casual que esta intervención se anuncie como urgente un mes después del incendio que ha dañado el pilar central de puente del Arenal, incendio que en ningún modo ha sido ocasionado por la vegetación existente en las márgenes del río, sino en la falta de limpieza de los residuos depositados en el propio cauce por las crecidas de los años anteriores.

Hasta hace unos años en el río no había una vegetación arbórea porque sus orillas estaban llenas de escombros y el ganado pastoreaba en ellas controlando en crecimiento de todo tipo de especies. La intervención de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir efectuada en el año 2000 apostó por una defensa de las orillas de los envites del río, defensa en la que la vegetación jugaba un papel importante, y por este motivo se repobló y se prohibió el pastoreo en sus márgenes.

La intervención que se anuncia ahora será completamente inútil si no existe un plan de mantenimiento. El anuncio de que el mismo lo hará el Ayuntamiento en el futuro es papel mojado porque no está recogido en ningún documento oficial, además de contradecir el Proyecto de Reforma de la Administración Local, reforma que limita fuertemente la acción de los ayuntamientos en competencias que no les son propias, como es el caso del mantenimiento de la vegetación en el cauce de los ríos, competencia exclusiva de la Confederación.

El tan manido anuncio de convenio entre la Confederación y el Ayuntamiento no es todavía una realidad y, sin embargo, es urgente saber quién, y cuándo, va a limpiar la basura que diariamente se arroja a las márgenes del río y que es el factor que favorece la existencia de ratas, y no la vegetación como afirmó inexactamente el Subdelegado de Gobierno. Es necesario también determinar quién, y cómo va a gestionar la vegetación que al día siguiente de eliminarse/reducirse volverá a crecer.

Y una tercera cuestión que nos preocupa a Ecologistas en Acción es cómo se va a realizar el procedimiento de contratación. A tenor de los plazos, parece que se va a optar por la tramitación vía de emergencia (art. 97 de la Ley 30/2007). Si esto fuera así la contratación se realizaría libremente sin los aspectos formales y garantías a las que obliga la citada Ley.

En una época donde la desconfianza de la ciudadanía en las instituciones es máxima debido a los graves escándalos de corrupción que están apareciendo, es necesario aclarar cuestiones cómo la forma en la que se va a licitar, la empresa adjudicataria y los motivos por los que es necesario recurrir a esta vía. En todo caso la actuación debería ceñirse exclusivamente a las acciones que eviten el “grave riesgo” en el que estaría fundamentado esta contratación y no las operaciones de mantenimiento que no son estrictamente urgentes.

Aquí la noticia en el Día de Córdoba y también en Diario Córdoba y en Cordópolis.

Plataforma por un Río Vivo.