Hasta hace unos años cualquiera que protestaba por estas infraestructuras inútiles en muchos casos, caras y enriquecedoras de las empresas de construcción era tachado de querer volver a las cavernas. Ya hasta los diarios económicos ponen en duda la rentabilidad económica y social de todas estas infraestructuras de movilidad. Aún así continuan las presiones para continuar con la obra pública de los lobbyes de la construcción y de los Colegios de los ingenieros de caminos.

Fuente: Semanario El Nuevo Lunes.

España se ha convertido en el país, por detrás sólo de China, con más kilómetros de alta velocidad, con unos trenes que además superan la media europea de calidad y puntualidad y que vienen a ver delegaciones de muchos países para copiarlos. A pesar de todas estas bondades, la crisis ha venido a calentar el debate sobre la financiación de las grandes infraestructuras –AVE incluido–, su rentabilidad y su idoneidad en las actuales circunstancias. Los argumentos para la reconsideración de algunos proyectos: la construcción de la infraestructura es cara, en muchas líneas el tráfico de viajeros no es el esperado, y los beneficios, -2,5 millones, son muy ajustados.

Y eso a pesar de que el Gobierno publicó a principios de año una Orden Ministerial de Eficiencia en la que se acota el coste de construir un kilómetro AVE o de autovía. El coste del kilómetro de alta velocidad lo fija entre un mínimo de 3,10 millones de euros y un máximo de 13,35 millones, si bien los expertos coinciden en que la media suele estar en la parte alta de la tabla. Los AVE a Asturias, Galicia y Cantabria podrían disparar el coste porque, dada su orografía, tender la infraestructura en estas zonas es mucho más costoso que en la meseta o en los valles del Ebro y el Guadalquivir. (más…)