Desde Ecologistas en Acción han enviado este comunicado sobre la Ronda Norte de Córdoba.

“En el proceso de construcción de la Ronda Norte de Córdoba, a instancias de la Consejería de Obras Públicas, hemos vivido recientemente un debate en la ciudad en relación con el trazado de esta infraestructura.

En este proceso, las autoridades, los medios de comunicación, los agentes sociales y la ciudadanía nos hemos visto implicados en un debate sobre cual era el trazado idóneo para la Ronda.

Debate que ha hurtado a la ciudad una reflexión en profundidad sobre la oportunidad de hacer esta costosa infraestructura. Costosa desde el punto de vista económico, pues supone una inversión desproporcionada, desde el punto de vista social, también supone desmembrar el tejido urbano y desde el punto de vista medio ambiental, pues supone apostar por un modelo de movilidad urbana absolutamente desarrollista y desfasado.

Llama la atención en primer lugar que no se hayan escuchado voces en contra de un proyecto que altera gravemente las determinaciones del PGOU vigente, un documento -este sí- que ha sido sometido a un largo y rico proceso de información y de participación ciudadana.

La Consejería, con este proyecto introduce en la ciudad una autovía eludiendo el debate urbanístico que supone la alteración de la directrices del PGOU de Córdoba, que dice literalmente:

“La proximidad de la ciudad con la sierra no facilita la posibilidad de una Ronda Norte de la ciudad que, conectando con la actual de Levante y la futura (ya existente) de Poniente, constituyera la circunvalación completa de Córdoba. La orografía y, sobre todo, el respeto paisajístico, desaconsejan plantear este vial. Se propone la utilización de vías de penetración alternativas que posibiliten el acceso rápido a esta zona Norte de la ciudad.”

Hasta hace pocos años, la ciudad sufrió la desmembración provocada por los terrenos de uso ferroviario, optando finalmente por una solución de integración urbana que, tras largos años de reivindicaciones, gestiones y obras, supuso en términos generales un gran avance en la calidad urbana de la que hoy se puede disfrutar, y que sin duda elevaron la categoría del conjunto de la urbe.

La propuesta de Ronda Norte que presenta la Consejería, en su decidida opción por un modelo de gran infraestructura tipo autovía urbana, en disposición segregada del tejido urbano que atraviesa, dotada de un variado tipo de estructuras y complejas soluciones de ejecución (túneles, trincheras, intersecciones a distinto nivel, etc.), reproduce apenas unos 900 metros más al Norte, una nueva herida en la ciudad, análoga a la que, hace apenas una década, fue curada con gran esfuerzo.

Llama la atención en segundo lugar el alto coste de esta inversión, que con un coste de 55 millones de euros por kilómetro construido multiplica por 6 el coste medio de construcción de una autovía convencional. En la situación financiera en la que se encuentran las administraciones y el conjunto del Estado no parece en absoluto afortunado comprometer una inversión de estas características.

En su conjunto, y según se detalla en el plan de viabilidad del anteproyecto, esta inversión sumaría en el total del periodo de concesión, que incluye ejecución de la obra, costes financieros y mantenimiento y conservación de la Ronda nada menos que 900 millones de euros, una cifra absolutamente desproporcionada y que hipotecaría cualquier otra iniciativa de la administración autonómica en movilidad urbana en la ciudad.

El compromiso adquirido por la Consejería con esta infraestructura faraónica supone en tercer lugar aparcar otros proyectos encaminados a garantizar un modelo de movilidad urbana sostenible. La Consejería ha licitado y encargado hace bastante tiempo estudios sobre la viabilidad del ferrocarril de cercanías en el valle del Guadalquivir y del tranvía urbano y no ha dado cuenta ante la ciudadanía del resultado de ninguno de estos estudios. Antes de comprometer una inversión como la que nos ocupa, parece necesario un debate en profundidad sobre el modelo de movilidad por el que apostamos.

En la situación actual de agotamiento de los combustibles fósiles, fundamentalmente del petróleo, principal combustible de la automoción, y en la situación actual de necesidad apremiante de aplicar medidas extraordinarias para evitar la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera para atajar la evidencia de un cambio climático de consecuencias costosísimas para la Humanidad, apostar por el transporte motorizado es un sinsentido y una grave irresponsabilidad.

Ecologistas en Acción entiende que debe abrirse un debate en el que, en el escenario de una sociedad no dependiente de los combustibles fósiles, se ponga en valor la necesidad de apostar por un nuevo modelo de transporte basado en el transporte público, en el acortamiento de las distancias y en el uso de sistemas no contaminantes de desplazamiento priorizando la marcha y la bicicleta.

La intervención que propone la Consejería, además, supone la desaparición de equipamientos públicos como el Camping Municipal o el Parque de la Arruzafilla. Destruir equipamientos públicos, elementos urbanos clave para garantizar la convivencia, para ejecutar una vía rápida que desconecta y desestructura la trama urbana es todo un contrasentido.

El debate que reclama Ecologistas en Acción a las administraciones se hace más necesario en un contexto en el que los ciudadanos y ciudadanas han dejado oir claramente su voz exigiendo participar en las decisiones que afectan gravemente a la convivencia. Este tipo de decisiones no deben estar solo en manos de los representantes de la ciudadanía.

Ésta quiere alzar su voz y estar presente de forma directa y determinante en la toma de decisiones. Nos apoyamos en las reciente movilizaciones cívicas para exigir un nuevo modelo también de toma de decisiones.

En consecuencia con los argumentos expresados y considerando que la construcción de esta infraestructura no puede hacerse sin un debate serio en el que participen todos los sectores interesados, Ecologistas en Acción reclama un proceso participativo de reflexión en relación con la necesidad de acometer el proyecto de Ronda Norte de Córdoba.

Miles de cordobeses y cordobesas están en paro y subsisten como pueden en una situación que empeora cada día. Hipotecar a nuestros hijos para costear una obra que quizá no pueda acabarse no puede ser la mejor solución. Necesitamos iniciativas sostenibles que aporten trabajo y riqueza real, no más de lo mismo, no más de lo que nos llevó a esta crisis ambiental, económica y energética sin precedentes.”

Anuncios