Estimadas cordobesas:

El próximo día 30 de mayo va a celebrarse en nuestra ciudad una “Becerrada en Homenaje a la mujer cordobesa”. Si analizamos la proclama, salta a la vista que parece que quieren dedicarnos el espectáculo a todas las mujeres.

Actualmente todas conocemos las políticas que se están llevando a la práctica sobre la Igualdad y la defensa de la violencia contra la Mujer y los Menores a fin de erradicar el concepto de la mujer como mero objeto o sujeto pasivo en la sociedad y con el fin de proteger a los menores de todo tipo de violencia.

Hoy en día no se justifica un tipo de celebración que contradice los principios más elementales de respeto hacia la mujer.

A mí se me ocurre que este “Homenaje a la Mujer cordobesa” es un elemento de manipulación para presentarnos un espectáculo de sangre y muerte como algo acorde con los valores femeninos y poder darle así una justificación.

Creo que no hay nada más contrario e incongruente con esta realidad, pues la mujer es más bien símbolo de creación por su propia naturaleza, la mujer es dadora de vida y no de muerte, y por eso mismo pienso que todos y todas las cordobesas deberíamos sentirnos ofendidas con esta dedicatoria.

A lo largo de la Historia, la mujer ha sido capaz de rebelarse contra estas imposiciones del dominio masculino, que pretende demostrar una supuesta valentía del varón, en este caso, menospreciando a un animal de menos de dos años, de un pequeño becerro y matándolo cruelmente ante la mirada pasiva de las mujeres y de muchos niños (¡!) y lo que es peor, esta matanza se lleva a cabo por menores-toreros de las escuelas taurinas, que además son manos inexpertas.

No sé si han observado que este animal de tan corta edad muere en una tremenda agonía, que puede prolongarse durante una hora, entre bramidos de dolor clamando por su madre porque él no tiene derecho a que se le apliquen las leyes sobre protección a los animales a la hora de su sacrificio.

Nosotras las madres y las mujeres de bien no podemos permitir ni un año más que esta práctica salvaje se siga organizando y menos dedicándola a los “valores” que estas personas le suponen a la mujer del siglo XXI. Es más, este espectáculo no protege tampoco a los menores, en primer lugar porque se permite su asistencia y en segundo lugar porque son menores los que matan.

Quisiera que esta carta les hiciera reflexionar y pensar si serán capaces de permitir un año más esta injusticia promovida por un reducido grupo de cordobeses, que no asciende a más de cien personas y que sólo atienden a su interés económico y que, para mayor abundancia, está apoyada por un equipo de Gobierno que por su propia orientación política, debería ser más conciente y avanzado en cuanto al maltrato animal.
Como andaluza y como mujer, les pido que tengan compasión de estos pobres animales, que sientan vergüenza por que se utilice a niños para esto y que reivindiquen sus derechos como mujer a todos los organizadores, que no son otros que el Ayuntamiento de Córdoba, la Oficina de la Capitalidad Cultural Córdoba 2016 y la entidad bancaria CajaSur.

Las animo a que denuncien este espectáculo cruel y bochornoso para que sea retirado pues lo único que se consigue es manchar el honor y el buen nombre de todas las mujeres cordobesas y andaluzas, dando la imagen de que este maltrato hacia los más indefensos es aceptado por las mujeres.

¡Seamos valientes!, pues todas, podemos “Sacar tarjeta roja al maltratador” como publicita el propio Ministerio de Trabajo, Política Social e Igualdad.

Fdo. Carmen De Bock Cano.

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