No se si cuando se haya publicado esta carta se habrá trasladado el famoso contenedor cultural aéreo. Aparte del gasto que va a suponernos a toda la ciudadanía cordobesa el desmontaje, traslado y montaje del avión me pregunto cuanto costará su mantenimiento. La recuperación y su instalación en el balcón del Guadalquivir ha costado 80.000 euros y el Ayuntamiento aún no lo ha dotado ni ha adjudicado su gestión.

Me imagino un espacio muy reducido y estrecho lleno de pantallas de plasma con aparatos de aire acondicionado funcionando a toda potencia para enfriar el contenedor en medio del parque. Mientras el mercado del alcázar de propiedad municipal, que no hay que desmontarlo y trasladarlo, se cede al IESA por 75 años para que lo derriben y hagan oficinas.

Este mercado está situado en una zona privilegiada para la divulgación de las intervenciones de los artistas sí que podría ser por su tamaño y condiciones un contenedor artístico mucho más adecuado que el avión.

Por otra parte preservaríamos el mercado un edifico recogido en el libro “50 años de Arquitectura en Andalucía 1936-1986 “editado por la Consejería de Obras Públicas y Transportes, de la Junta de Andalucía, cuyo autor es un equipo de especialistas dirigido por el reconocido arquitecto y catedrático de Hª del Arte, D. Víctor Pérez Escolano.

En dicho libro se recoge la presente obra del Mercado del Alcázar, como obra de arquitectura pública de interés de ese periodo histórico de 1936-1986, incluido en un inventario de 66 destacados edificios de Córdoba capital.

Defiendo la idea de preservar y reutilizar edificios como este del mercado del Alcázar, como contenedor de nuevos usos públicos, entendiendo que con esta actitud se colabora en entrelazar pasado, presente y modernidad en la memoria de la ciudad.

Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos y así parece que funcionan los cerebros de muchos de estos políticos.

Para ampliar consultar la Calleja de las Flores.