El Real Decreto-Ley 14/10, limita las horas en que las plantas fotovoltaicas pueden funcionar percibiendo los incentivos que la ley establecía en el momento en que invirtieron en ellas miles de personas y empresas.

Greenpeace manifiesta su total rechazo al intento del Gobierno de limitar las horas en que las plantas fotovoltaicas pueden funcionar mediante el Real Decreto-Ley 14/10, que será sometido a la convalidación del Congreso de los Diputados este miércoles 26 de enero. Para la organización ecologista este decreto penaliza económicamente a las instalaciones de energía solar fotovoltaica ya existentes en nuestro país, castigando injustificadamente a todos los particulares y empresas que lograron hacer a España líder mundial de energía solar.

Greenpeace pide a los diputados que eliminen del RD-L 14/10 la limitación de horas a aplicar a las plantas solares, ya que considera que, tal como está, la nueva norma tiene como finalidad hacer fracasar la energía solar en nuestro país, justo lo contrario de lo que presume el presidente Zapatero cuando viaja fuera de España. La limitación del número de horas incluida en la nueva norma reduce en un 30%, según las asociaciones del sector, la remuneración esperada de unas 50.000 plantas solares de todos los tamaños. Con ello, la política del Gobierno busca simplemente contentar las exigencias de las compañías eléctricas, que han decidido erradicar a todos los pequeños productores que suponen una competencia indeseada para ellas.

“El Gobierno ha traspasado una línea roja: además de hacer cada vez más difíciles las condiciones para quienes quieran invertir en energía solar en el futuro, ahora va también contra los que invirtieron en el pasado, dándoles una puñalada donde antes les daba palmaditas”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de proyectos de energía limpia de Greenpeace España. “Con este decretazo, Zapatero no sólo quiere que las renovables dejen de crecer, sino que pretende borrar del mapa a las instalaciones existentes que aprovechan limpia y eficazmente el sol que tenemos y sustituyen a los sucios combustibles fósiles que no tenemos”.

Gracias a la energía solar, España llegó a situarse en 2008 en cabeza de un mercado mundial de alta tecnología, atrayendo inversiones de todo el mundo. Pero el frenazo que ha ido aplicando el Gobierno desde entonces ha hecho que se hayan perdido unos 30.000 empleos en el sector. Mientras España frenaba en seco el crecimiento de la energía solar, Alemania recuperó el liderazgo, instalando en 2010 más potencia fotovoltaica que nunca ningún país en el mundo.

Greenpeace recuerda que el déficit tarifario es resultado de una política inventada por el Gobierno del PP, que el PSOE nunca se atrevió a enmendar, de desvincular las tarifas eléctricas de los costes de la electricidad.

El déficit se generó antes de que las energías renovables, sobre todo la fotovoltaica, tuviesen ningún peso. “Si el motivo del decretazo contra la energía solar fuese económico, no se habría aprobado hace bien poco un decreto para dar una prima al carbón nacional. Tampoco se entiende que se recorte la energía solar y a la vez se aprueben diez proyectos para la búsqueda de petróleo en nuestras aguas”, advierte José Luis García.

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