Hoy martes está convocada en toda España la huelga de funcionarios. El libro de Naomi Klein “La Doctrina del Schock.”,  publicado en el año 2007, retrata muy bien la situación a la que están sometiendo los mercados a España

Encontramos en el libro ya la primera definición de Capitalismo de Desastre: “Ataques organizados contra las instituciones y bienes públicos, siempre después de acontecimientos de carácter catastrófico, declarándolos atractivas oportunidades de mercado.”

Naomi Klein explica claramente las consecuencias sociales desastrosas que para la población tuvieron en  países como Polonia, Chile o Argentina. “Algunas personas almacenan latas y agua en caso de desastres o terremotos; los discípulos de Friedman almacenan un montón de ideas de libre mercado. Las tres grandes medidas habituales son: privatización, desregulación gubernamental y recortes de gasto social.”

El Gobierno está siguiendo al pie de la letra los dictados de los Chicago boys, como se conoce a la escuela de economistas más liberales amamantada en las ubres de Milton Friedman.

Congela las pensiones de millones de pensionistas, rompiendo el consenso en una de las pocas materias en la que todos los grupos políticos estaban unidos en torno al Pacto de Toledo.

Y mete la mano en los bolsillos de todos las empleados y empleadas públicos para quitarles lo que es suyo, para quitárselo al nunca bien reconocido personal que trabaja en el mundo de la docencia y la investigación, en la sanidad, en la cultura y el deporte, en los cuerpos de seguridad del estado, bomberos, conserjes, psicólogos, peones, administrativos, jardineros, conductores,  y así un larguísimo etcétera de profesiones y profesionales, que en muchos casos tienen que sufrir condiciones salariales y de contratación precarias.

Dicho ajuste, además, se produce sin que se hayan puesto en marcha ninguna de las medidas anunciadas para regular a los mercados financieros.

Esto no acaba nada más que de empezar, y millones de trabajadores y trabajadoras de España y Europa, están dispuesto a plantar cara y librar batalla a todos los poderes financieros o políticos que quieran seguir destruyendo los pilares básicos del estado del bienestar y de la justicia social.

Los Funcionarios no han provocado esta crisis y no puede ser que la paguen ellos.

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