Homomaquia en la plaza Corredera.

La Corredera se convirtió ayer en una especie de coso taurino muy peculiar, ya que el espectáculo que brindaba no era una corrida de toros. La Corredera sirvió de escenario para denunciar precisamente lo que suele presenciarse en una plaza de toros.

Miembros del Colectivo Andaluz contra el Maltrato Animal, Cacma, realizaron la performance Homomaquia , que este año han iniciado en Córdoba y que van a repetir en todas las ciudades andaluzas excepto Sevilla, donde tienen prevista una manifestación. El espectáculo, en el que participaron una 35 personas, consiste en exhibir varios cuadros de Miguel Estaña que denuncian el maltrato animal y escenificarlos. No faltaron los toros, las banderillas, ni la sangre, ya que estos peculiares actores picaron, pusieron banderillas y mataron, de forma ficticia y con los papeles cambiados, el toro es el matador y el hombre, la víctima. Además, durante las cuatro horas que duró, la pintora cordobesa Ana Perez realizó un cuadro con la misma temática.

El presidente de Cacma, Antonio Moreno, explicó que pretenden “dar otra imagen de la cultura, del arte y de lo que consideramos que es una corrida de toros”. Los cuadros sirven “para dar la vuelta a la historia” y “ponerse en lugar del toro”, de forma que la escenificación hace reflexionar al público sobre el sufrimiento de este animal.