
El libro podría resumirse en un recorrido sobre el uso de la bicicleta que nos lleva del mito a la utopía. Del mito de las grandes gestas de Coppi y Bahamontes vividas en la infancia y adolescencia de Marc Augé(se pronuncia “Oyé”) al futuro de convertir la bicicleta en el objeto que aliado con el transporte público nos lleve a una nueva forma de utopía la del triunfo de la movilidad sostenible.
Nadie puede hablar del mito de la bicicleta sin hablar de sí mismo. La bici forma parte de la historia de cada uno de nosotros, gracias a ella todos hemos descubierto nuestro propio cuerpo, nuestras capacidades físicas y la libertad a que está ligada.
Motivación. Parece que parte de la motivación de Marc Augé para escribir este libro viene de los sistemas de bicicletas públicas que se están implantando en dos de las ciudades más congestionadas por el tránsito de automóviles: Lyón y Paris. También conoce bien el sistema de Barcelona, el bicing. Para Augé esta simiente de bicis públicas está empezando a socializar las calles, a reconstruir lugares de vida y a soñar la ciudad.
Esas bicicletas situadas en las calles de Paris le hacen “soñar con una suerte de comunismo urbano para jinetes de la bicicleta. Soñar con una ciudad en la cual todos pudieran tomar, a su gusto, cualquier bicicleta en la calle, dejarla en cualquier parte y, poco después, tomar otra.”
No faltan en el prologo referencias a lo que le ha convertido en un intelectual de referencia con sus disecciones en el campo de la sociología del mundo contemporáneo. Su alusión a los parques naturales como “cliché de la naturaleza acondicionada”o los parques de diversiones como “simulacros de la naturaleza imaginada” con sus cataratas y rápidos que imitan la naturaleza. Frente a los espacios ficticios “el milagro del ciclismo devuelve a la ciudad su carácter de tierra de aventura o al menos de travesía.”
Modelo de Movilidad imperante en muchos lugares. La distancia cada vez mayor entre el lugar donde uno vive y el lugar donde trabaja y la utilización del automóvil han confinado la bicicleta al terreno del deporte y del tiempo libre. También la falta de accesibilidad pues hay sitios muy cercanos que debido al diseño pensado únicamente para el cochista impiden la comunicación peatonal y bicicletera aunque las distancias sean relativamente cortas.
Aprovecha Augé también para hacer una reflexión sobre la distancia que han puesto los móviles en las relaciones cara a cara. Antes salías del cine o de una conferencia y la gente comentaba las actividades, ahora lo primero a la salida es mandar mensajitos o verificar las llamadas perdidas y contestarlas. Plantea Augé que las bicicletas pueden volver a ser catalizadoras de conversaciones sin TICs por medio.
“Los conversos recientes del ciclismo hablan entre sí (sobre el itinerario, sobre el paisaje o del tiempo) o se desplazan juntos en silencio, pero casi nunca usan el móvil. Ves a personas sentadas en la misma mesa en la terraza de un café pero manteniendo largas conversaciones con interlocutores ausentes.”
“La Bicicleta es mítica, épica y utópica. La Bicicleta llega a ser, así, el símbolo de un futuro ecológico para la ciudad del mañana y de una utopía urbana que terminará reconciliando a la ciudad consigo misma pero la utopía necesita un poco de fe.”
Análisis sociológico del Tour. La extensión del doping en el Tour de Francia ha acabado con los héroes míticos. “El espectáculo del Tour se ha laicizado, pero sería más apropiado decir que se ha medicalizado. La imagen del héroe en el Tour ha desaparecido pues ya se penetra en la intimidad del ciclista.” La exigencia de las muestras de flujos corporales supone una intrusión que vulnera su identidad en el momento del control médico cuando se le exige una muestra de sangre o de orina.
agosto 7, 2011 at 11:37 am
[…] mismo modo que existe el libro de Marc Auge, muy recomendable, Elogio de la Bicicleta con motivo de la derogación del Plan Centro […]