Juan López de Uralde, el Director Ejecutivo de Greenpeace España.

Como ustedes saben, Juan López de Uralde, el Director Ejecutivo de Greenpeace España, tras realizar una acción pacífica para mostrar una pancarta en una recepción, fue detenido y se encuentra en prisión provisional e incomunicado en una cárcel danesa. Prisión provisional e incomunicación por colarse en una fiesta es tan absurdo que sólo se explica con que Juan López de Uralde y las otras dos personas están encarceladas por sus ideas: Presos de conciencia en Dinamarca.

Los abogados de la organización han presentado un recurso para que sean liberados, cuya resolución se espera que se produzca en un máximo de 48 horas. Si fuera denegado, López de Uralde tendría que permanecer en prisión, incomunicado, hasta el próximo 7 de enero.

El director de Greenpeace España fue detenido junto con Nora Christinsen y Christian Schmutz (el cuarto, Vestre Faengsel, iría a prisión al día siguiente) cuando se presentaron en la cena oficial con dos pancartas que decían: “Los políticos hablan, los líderes actúan. Con esta protesta querían poner de manifiesto el fracaso de la Cumbre de Cophenague para lograr frenar el calentamiento global.

El régimen de aislamiento y la prisión preventiva durante 21 días se basa en el riesgo de fuga y la destrucción de pruebas. En vez de avanzar, este mundo y esta Europa están involucionado hacia los tiempos en los que los derechos civiles podían ser pisoteados por los países pretendidamente democráticos.

Espero que pronto podamos reanudar el reto inevitable para salvar el clima, salvar el planeta. Mientras tanto, es esencial la puesta en libertad sin cargos de Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, y los otros dos activistas actualmente en prisión preventiva y situación de aislamiento: Dinamarca debe volver a mostrar al mundo que es un país que garantiza y protege los derechos fundamentales como la libertad de expresión.