8 septiembre 2008


Hoy escucho en la radio a Rosa Aguilar hablando con una familiaridad grande del pintor cordobés fallecido Antonio Povedano.

En Calleja de las Flores tan críticos siempre no paran de elogiarlo: “Don Antonio Povedano nos ha dejado. Hoy es un día triste para la cultura, se nos fue un artista, un maestro y un amigo que solo puedo definir con una palabra todas las facetas de su larga y productiva vida: Honestidad. Adiós Don Antonio, siempre le llevaré en un cajoncito de mi corazón, siempre será usted el mejor maestro que he tenido.”

En el callejero de Córdoba no hay ninguna calle o plaza que tenga el nombre de este maestro de maestros, Povedano, cuando tanto curilla mediocre o canónigo sin méritos la tiene.

En Córdoba se da un fenómeno que podríamos calificar de pérdida o secuestro del patrimonio oral de la ciudad en el callejero a costa de nombres relacionados con la religión católica. El Ayuntamiento de Córdoba se pliega a las exigencias de la jerarquía católica y acepta cambiar el nombre centenario de calles del casco histórico de la ciudad. Primero fue la calle de la Banda (llamada así desde el siglo XVI) a la que los cofrades arrancaron al Ayuntamiento el cambio por el de “el Cristo de No Sé Qué”. Después fue el nombre de la Calle de la Paja, que una congregación de monjas consiguió convencer personalmente a la alcaldesa por Izquierda Unida, Rosa Aguilar, de que lo cambiara por el del oscuro fundador de la orden, por calle “Padre Cosme Muñoz”. La calle de La Paja formaba parte de nuestro patrimonio histórico y como tal teníamos el derecho y el deber ciudadano de conservarlo y protegerlo. El nombre de esta calle fue glosado elogiosamente hace más de 200 años por el ilustre escritor Teodomiro Ramírez de Arellano en sus “Paseos por Córdoba”.

Mi amigo Ricardo Barón que vive en la antes denominada calle La Paja está negro con el cambio de denominación que además se aprobó en un pleno posterior al acto de inauguración de la placa.

Y ahora más recientemente, en abril del 2008, le ha tocado a la calle Ronda de la Manca, un nombre centenario que hace alusión a su condición de camino tras la muralla, cerca de la plaza del Alpargate, y que a petición de un grupo de admiradores de un fraile trinitario del convento cercano al parecer fallecido, un tal Padre Trinitario Manuel Fuentes, le han cambiado el nombre por el suyo con la presencia en el acto de la alcaldesa Aguilar.

Buena parte de la información recogida aquí se la debo al blog de Manuel Harazem.

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Mi queja por la desaparición durante los tres meses del verano del programa que se emitía los domingos por la mañana “El Escarabajo Verde“. He grabado muchos reportajes de este programa dedicados a temas ambientales desde un punto de vista bastante crítico y divulgativo.

En su lugar me encuentro un programa denominado “Azahar” que trata de cuestiones medioambientales de la Agencia de Cooperación en el Magreb.

Escarabajo Verde. Galeria de surfercosmovision

Escarabajo Verde. Galería de surfercosmovision

Ha desaparecido durante tres meses un programa que reflejaba los problemas ambientales en España principalmente. Era un programa que cumplía una doble función: denuncia y educación ambiental.

En el siglo del Medio Ambiente la programación de TVE se queda solitaria y coja durante tres meses. La Desaparición de Línea 900 para siempre y del Escarabajo Verde deja huérfano un espacio importantísimo para los ciudadanos: poder reflejar sus quejas sobre tantos problemas cotidianos que tenemos que afrontar en nuestro estado.

No conozco otros programas informativos que desaparezcan durante tres meses.

Foto de SurferCosmovision