agosto 2008


Ahora que la energía solar está empezando a despegar y a ser un negocio rentable, el Ministerio de Industria anticipa un proyecto de decreto para que se venga abajo este tipo de energía renovable.

Resulta contradictorio que Miguel Sebastián presente este comportamiento esquizofrénico. Un día publicita un plan para restringir el desarrollo de las renovables y a las dos semanas un Plan de Ahorro Energético.

¡Qué actitud tan diferente a la que el gobierno viene mostrando con el sector de los cultivadores del ladrillo y el hormigón¡

Reproducimos la nota de prensa redactada por Greenpeace.

Greenpeace ha expresado su rechazo a la propuesta del Ministerio de Industria de frenar el crecimiento de la energía solar fotovoltaica en la que impone que la potencia a instalar cada año no supere los 300 MW. La organización ecologista propone que, para evitar un coste excesivo en las tarifas que pagan los consumidores, en lugar de limitar la potencia a instalar, se controle el gasto con revisiones periódicas de la tarifa de venta de cada kWh producido con energía solar fotovoltaica.

Según la propuesta de Greenpeace, esta tarifa sería mayor cuanto menor fuera la potencia de cada proyecto y se debería dar un apoyo mayor a las instalaciones en edificios.

“Seguimos tropezando con el “miedo escénico” del Gobierno ante el rápido crecimiento de esta energía renovable, que se traduce en buscar formas de limitarlo como sea”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace.

El Ministerio propone ahora un límite anual de potencia muy restrictivo respecto a las posibilidades reales de la tecnología, además de ser una forma arbitraria y poco efectiva de controlar el desarrollo de la fotovoltaica. En esta propuesta de Decreto de retribución de la solar fotovoltaica también se incluye una severa reducción (entre un 27% y un 36%) de los precios de venta de esta energía que fija el Gobierno a los generadores, que será efectiva a partir de septiembre. Greenpeace cree que lo que se necesita es un instrumento que responda eficazmente a los fines que se persiguen: disponer de energía limpia y barata lo antes posible.

Según la organización, no hay duda de la utilidad de la fotovoltaica para la lucha contra el cambio climático. Esta tecnología está disponible para su aplicación inmediata, por lo que es útil para la necesidad urgente de actuar, y tiene un potencial enorme que aportaría una cantidad significativa de producción energética en el actual panorama español.

Otras ventajas inherentes a esta tecnología son la creación de empleo, la generación de actividad industrial, la capacidad de exportación de tecnología española, la generación distribuida y eficiente de electricidad, la contribución al desarrollo sostenible y al acceso a la electricidad para miles de millones de personas que no disponen de ella, etc.

Greenpeace defiende la necesidad de usar a gran escala la energía fotovoltaica, aunque el principal obstáculo a corto plazo es el coste. Por este motivo es necesario disponer de un mecanismo económico de apoyo para que esta tecnología avance por su curva de aprendizaje (la reducción de costes que se obtiene al aumentar la capacidad de producción y de I+D). El avance de la fotovoltaica por su curva de aprendizaje está siendo mucho más rápido de lo esperado, por lo que se puede esperar que esta energía renovable deje de necesitar apoyo económico durante la próxima década, pues es cuando se espera que el coste de generación fotovoltaica se sitúe por debajo del precio de la electricidad para usuarios domésticos.

“La cuestión clave es mantener el apoyo económico ahora, y modularlo con el mayor acierto posible para que la reducción de costes se siga produciendo y llegue cuanto antes el momento en que no sea necesario más apoyo que el que otorgará el propio mercado por ser ya plenamente competitiva la tecnología” -ha añadido García Ortega. “No hay que tener miedo. Todo lo contrario. No tendría ningún sentido, por ahorrarse unos costes de corto plazo, evitar los enormes beneficios que la fotovoltaica está aportando ya y sobre todo va a aportar muy pronto”.

Paneles Fotovoltaicos Selva Negra Alemania Vista General

Paneles Fotovoltaicos Edificio Selva Negra Alemania

Greenpeace cree que es especialmente necesario reforzar el apoyo a las instalaciones fotovoltaicas situadas en edificios. Sin embargo, la propuesta del Ministerio añade nuevas barreras a estas instalaciones: exige consumir al menos la mitad de la energía en el mismo edificio, elimina la exención actual de depositar un aval de 500€/kW, limita la potencia máxima por edificio a 2 MW y no discrimina entre grandes y pequeñas instalaciones.

Asimismo, la organización ecologista cree que la propuesta del Ministerio ha mejorado diversos aspectos de la que presentó el pasado mes de octubre y que nunca llegó a ver la luz. Ahora la propuesta presenta unas tarifas predecibles en el tiempo, pero su gran inconveniente es que reduce la aportación total de la energía solar fotovoltaica muy por debajo de lo que es factible, lo cual supone el riesgo de que se enfríe el sector y se pierda la oportunidad histórica de lograr que esta energía limpia sea también barata en menos de una década.

Greenpeace ha presentado ante la Comisión Nacional de Energía sus alegaciones al Decreto propuesto por el Ministerio de Industria, en las que pide que se eliminen los objetivos propuestos, no sólo por resultar insuficientes para la capacidad actual del sector fotovoltaico, sino porque los objetivos no pueden convertirse en límites para restringir el desarrollo. La fijación de objetivos debería realizarse en el contexto del Plan de Energías Renovables 2011-2020, que debe elaborarse este año, y ante el cual Greenpeace propone un objetivo del 50% de energías renovables para la producción de electricidad.

Según los informes de Greenpeace Renovables 2050 y Renovables 100%, la energía solar fotovoltaica en edificios podría producir en la España peninsular el doble de la electricidad demandada en 2050, y los parques solares en suelo hasta cinco veces. El coste de la electricidad solar se habría reducido para entonces en un 80%. El papel fundamental de la fotovoltaica ha de ser el de aportar una generación distribuida cercana a los puntos de consumo, por lo que estos informes recomiendan aprovecharla como parte de un sistema de generación eléctrica 100% renovable.

NOTA: Alegaciones disponibles en la web www.greenpeace.es

Panel Fotovoltaico Policristalino con seguimiento  Feria Genera Madrid Febrero 2008

Panel Fotovoltaico Policristalino con seguimiento Feria Genera Madrid Febrero 2008

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Hoy domingo 3 de agosto Rafael Arenas, técnico de la Delegación de la Consejería de Medio Ambiente en Córdoba, resume todo aquello que los Verdes venimos denunciando en Córdoba durante años.

Los árboles no pueden ser tratados como mobiliario urbano y lo inapropiado del diseño de las plazas duras.

Cultura arboricida

03/08/2008 RAFAEL ARENAS

La ciudad de Córdoba se encuentra situada en una latitud donde impera el clima mediterráneo. Los rigores estivales condicionan las actividades y el modo de vida de sus habitantes. El horario de trabajo se adapta a estas características y la famosa siesta es una adaptación a ellas. Ante temperaturas tórridas, el mejor acomodo posible es esconderse y entrar en una especie de letargo. Las construcciones antiguas estaban diseñadas para combatir el calor. Paredes muy anchas y techos altos mitigaban los efectos de las altas temperaturas.

En la actualidad, las construcciones han huido de este diseño donde los materiales solo buscan el cerramiento, la estética del diseñador y, en algunos casos, la economía. La solución adoptada para luchar contra el verano es la instalación del aire acondicionado, que insufla verdaderos vendavales de aire aún más caliente al exterior, es decir, los lugares por donde los ciudadanos se desplazan, pasean y los niños juegan.

Romanos y árabes entendieron esa relación de forma distinta, quizás por desconocer el uso de la energía como hoy se conoce y agudizar el ingenio para hacer más llevadera la vida en estos parajes. El urbanismo estaba diseñado para evitar los duros rayos estivales e hicieron un uso más inteligente de las zonas ajardinadas, donde utilizaron especies de porte arbóreo y arbustivo adaptadas al clima mediterráneo con pocas necesidades de agua y mantenimiento, e hicieron recorrer estas zonas por abundante agua procedente de manantiales naturales, mediante fuentes, acequias y canalillos. El efecto combinado de la vegetación con su sombra y el movimiento del agua suavizaba algunos grados centígrados la temperatura ambiente y hacían, por tanto, más confortable el hábitat humano.

Cada vez es más frecuente que en los distintos medios de comunicación aparezcan noticias relacionadas con el tratamiento que se le da a las zonas ajardinadas y los árboles de las calles y avenidas y jardines. Las podas abusivas abundan por doquier, que en muchas ocasiones además son realizadas cuando “la savia ya se está moviendo”, en primavera. Cualquier manual que se consulte nos mostrará que las mejores épocas para realizarla son aquellas en las que el árbol está como aletargado y está en parada vegetativa, fundamentalmente invierno y, a veces, el verano. En otras ocasiones, las denuncias o quejas son por la corta de árboles por remodelación de la calle, la avenida o de los propios jardines. Siempre les toca a los mismos. Además, en su lugar se instaura el hormigón, el granito y el asfalto, ambos con alta capacidad de almacenar calor, precisamente lo que no se necesita en estas latitudes. Parece haberse instalado una cultura arboricida, donde le hemos declarado la guerra al árbol y al arbusto. No se tiene en cuenta sus fisiologías y se ha abandonado o no se incentiva lo suficiente la instauración de estos en plazas, jardines, avenidas y calles.

Árbol talado en la reforma de la Plaza de las Cañas.

Cuando se remodela una zona ajardinada pierde espacio el arbusto y llega casi a desaparecer, disminuye la densidad de árboles y aumenta la superficie urbanizada y de césped que tiene grandes requerimientos de agua para su mantenimiento. El diseño de las nuevas plazas, en la mayoría de los casos, no tiene en cuenta los rigores climáticos del verano y son muy duras y climáticamente ineficaces. Cuando se construye una nueva zona ajardinada y se ha adoptado un modelo conceptual distinto, con presencia de especies arbóreas y arbustivas del monte mediterráneo, con un desarrollo más que aceptable y donde podían verse currucas capirotadas y cabecinegras y petirrojos entre otras especies propias de la sierra, y se había acercado esta fauna a la ciudad y los ciudadanos podían disfrutar de su presencia y cantos, se cercena esta posibilidad eliminando de cuajo la fase arbustiva compuesta fundamentalmente por lentiscos.

¿Qué ocurrirá cuando se concluya la segunda fase del parque de la Asomadilla, donde se pretende recrear el monte mediterráneo de la provincia? ¿Se simplificará la vegetación una vez instaurada y desarrollada? Este es el camino que han seguido todas las acciones innovadoras en el diseño de las zonas ajardinadas.

Se ha adoptado un modelo de jardín inglés donde únicamente se permite la existencia de árboles en una densidad baja para que la luz penetre hacia el suelo y permita el crecimiento del césped, gran consumidor de agua, en una ciudad de clima mediterráneo, si no se ha decidido antes hacer una plaza de hormigón y granito. Se debe modificar esta concepción y avanzar hacia un modelo conceptual más acorde con el clima que se soporta en la ciudad y más sostenible en cuando a la utilización del agua y la generación de microclimas que hagan más agradable la utilización de las avenidas, calles y plazas por el cordobés, donde pierda espacio el hormigón y lo gane la planta. Quizás para ello sea necesario que todos los agentes sociales y fuerzas políticas suscriban una especie de Pacto por el Árbol Urbano para establecer una hoja de ruta y conseguir una ciudad mucho más sostenible y habitable en período estival. Si se quiere una Córdoba cultural no debe olvidarse este aspecto.

Aquí había unos rústicos setos, flores y tierra refrescante hasta que llegó la remodelación urbana de Rosa Candelario.Esta foto es de la Avenida de Almogavares.

De nuevo el Ayuntamiento de Córdoba continúa enterrando dinero a espuertas en el Museo Taurino.

Más de 4 millones de euros para un museo que no visitaba casi nadie a pesar de su buena situación y lo barato de la entrada.

El Boletín del Observatorio Turístico de Córdoba del año 2002 recogía que el Museo Taurino era el menos visitado de los museos de Córdoba capital, no recibía ni CIEN visitas diarias.

Resulta indignante que haya más 4 millones de euros para un museo que no interesa a la gente y no haya dinero para un Museo de la Ciencia en Córdoba.

En la misma época el Museo de la Ciencia de Granada, año 2003, recibía más de 400.000 personas. Lo cual es más de 1000 personas diarias. Sigue dominando entre los políticos de esta ciudad ese aprecio por la España Negra y ese desprecio por la Cultura Científica.

Creo además que un museo que no da cabida en sus salas a los que estamos en contra de la Tortura de los Toros es un museo excluyente.

El museo taurino de Córdoba es sin lugar a dudas una muestra histórica, pero de la misma forma que recoge la historia desde el punto de vista del aficionado a las corridas de toros, debería de recoger la visión de las personas que perciben esta práctica desde la perspectiva del tormento que sufren los animales.

Aprovechando la importante inversión económica que se está realizando con fondos públicos en su restauración, sería razonable que el museo recogiera esta otra visión.

Esta medida haría que este museo fuera de interés general y por tanto también fuera visitado por un público cada vez más numeroso, que consideran esta práctica inconcebible en el siglo XXI, dado el maltrato que se produce al caballo y especialmente sobre el toro, que tienen un sistema nervioso desarrollado con capacidad para sentir dolor físico similar al del ser humano.

Medidas de este tipo serían coherentes con esa imagen de tolerancia que Córdoba quiere proyectar cara a la capitalidad cultural.

Copio aquí unas declaraciones del Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba, Rafael Blanco, bastante lamentables pues considera el Museo Taurino como una de sus “prioridades culturales”.

Como todos sabemos “la tortura no es cultura”.

Por su parte, el teniente alcalde de Cultura del Ayuntamiento, Rafael Blanco, señaló a Diario CORDOBA, que la situación actual es que han culminado las obras de la primera fase, que contó con una inversión de 900.000 euros, y que el retraso en la ejecución se debía a las “malas condiciones en las que se encontraba el edificio, que aportaban mayor complejidad al proyecto, ya que se podía perder una parte del complejo”.

Además, ratificó que hay “partida presupuestaria para poder afrontar la segunda fase del proyecto”, que alcanza los 3.500.000 euros, y que en estos momentos la Gerencia de Urbanismo está redactando la segunda fase, para proceder posteriormente a su licitación y a la puesta en marcha de las obras.

Pero Blanco aseguró que “la redacción del proyecto estará terminada para antes de finales de año y así se procederá a la licitación”. El teniente alcalde de Cultura manifestó también que “para nosotros el Museo Taurino es una de nuestras máximas prioridades”.

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