Hoy nuevas noticias en el diario El Día sobre la Rosaleda y la Biblioteca del Estado. Parece que el ministro de Cultura en funciones continúa con su idea de colocar una loza de hormigón en la zona verde de los Jardines de la Agricultura.

El ministro Cesar Antonio de Molina no ha respondido al escrito con cerca de mil firmas que le enviamos el 12 de diciembre del 2007. Le pedíamos una entrevista Los Verdes en nombre de muchos ciudadanos que veían una barbaridad la destrucción de la Rosaleda. Le proponíamos buscar un solar alternativo como podía ser la zona militar existente en la Trinidad.

El Ministro-poeta guarda silencio y ahora se ofrece la arquitecta Angela García Paredes a reformar el proyecto inicial reduciendo la superficie ocupada en apenas un 8%, es decir pasar de 7.500 metros cuadrados a 7.000. La reducción parece una miseria.

Mientras cada día que paso por los jardines de la Agricultura ya no veo jardineros que arreglen las rosas parece que el Ayuntamiento está apostando por la degradación de la Rosaleda.

Como dice el amigo Calleja: Libros que aplastan rosas.

Como dijo en la revista Triunfo Carlos Castilla del Pino hace mucho tiempo: “Apresúrese a ver Córdoba”.

La tarde se encoge en la Rosaleda como una niña asustada.

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