Climate of Hope.

Climate of Hope.

El próximo miércoles les pasaré a mis alumnos de la asignatura Energías Renovables el documental “Climate of Hope”. El XXVI aniversario del accidente nuclear de Chernobil es el 25 de abril.

Un documental que invita a reflexionar sobre las dificultades, los riesgos y las consecuencias ambientales de la producción de energía nuclear, así como de la inexistencia de una gestión segura de los residuos que generan las centrales nucleares.

Mediante una exposición muy didáctica, informa sobre la dimensión económica, tecnológica, ambiental y social de la producción de energía nuclear y cuestiona que esta sea una vía de producción energética que pueda ayudar a combatir, realmente, el cambio climático.

Climate of hope, escrito y producido por Scott Ludlam ( 2007 ) para Alianza Antinuclear del Oeste de Austràlia, ANAWA. Aquí os pongo un enlace para que descargueis un cuestionario que podeis hacerle a los alumnos al final del documental.

A continuación os resumo algunos de los contenidos del documental:

En el año Año 1000 había en la atmósfera 270 ppm de CO2. Los países industrializados están cambiando el clima.

Habría que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a una quinta parte de las actuales. La mayor parte de los gases de efecto invernadero vienen de la producción de electricidad.

Para que se produzcan suficientes reacciones en cadena en una central nuclear es necesario producir uranio enriquecido. Los primeros reactores nucleares termoeléctricos producían electricidad para mover navíos de guerra.

En el año 2005 los reactores nucleares en el mundo producían 16% electricidad y 6% de la energía total.

El ciclo de combustible nuclear comienza con la minería del uranio. Para producir una tonelada de oxido de uranio o torta amarilla hay que tratar o descartar 660 Toneladas de rocas. Dejar atrás 133200 Toneladas de residuos, llamados estériles en balsas. Los estériles contienen diversos productos radiactivos que debe ser aislados del medio ambiente durante decenas de miles de años en esos depósitos que hay alrededor de las minas.

La minería de uranio necesita mucha agua. Una mina de uranio de Australia gasta 33.106 litros al día, 33.103.103 litros son 33.000 toneladas por día. Una de los mayores consumidores de agua del país.

Enriquecimiento para producir combustible. El uranio es trasladado a una planta donde es convertido en un gas y luego purificado. 200 toneladas producen 24 toneladas uranio de bajo enriquecimiento apto como combustible nuclear. Enriqueciéndolo aún más se obtiene uranio apto para bombas nucleares. Las plantas de enriquecimiento son por tanto la tecnología clave para la producción de bombas nucleares.

Uranio empobrecido. Es un producto residual del enriquecimiento. El polvo de uranio empobrecido se utiliza en munición y ese polvo ha producido casos de cáncer en militares y población civil.

El uranio enriquecido es llevado a plantas de combustible donde finalmente es insertado en elementos de combustible nuclear.

Calor extremo, presión y los campos de radiación que se dan en una central nuclear requieren ingeniería de precisión y vigilancia constante por parte operadores de planta. Al cabo de un año el combustible está demasiado contaminado para mantener la reacción en cadena. Las barras de combustible gastado son almacenadas durante años hasta que se enfrían.

El combustible nuclear gastado es tan radiactivo que debe ser manipulado por control remoto. Debe ser aislado de las personas y del medio ambiente durante cientos de miles de años. Aunque no esté nada claro que eso se pueda conseguir. Sellar el combustible en contenedores de acero, plomo y cobre y enterrarlo en formaciones geológicas a gran profundidad, llenando túneles con vehículos a control remoto. Con el tiempo la radiactividad saldrá de esos almacenes.

Después de tantos años aún no se vislumbra ninguna solución técnica para el problema de los residuos radiactivos.

Del combustible gastado en plantas que disponen sólo algunos países puede sacarse además Plutonio.

Nadie ha podido construir un reactor comercial de Plutonio después de miles de millones de dólares gastados. Hay toneladas de Plutonio por tanto producido y que no puede emplearse en centrales atómicas.

Con 4 kg de plutonio puede construirse una bomba nuclear.

650 casos de contrabando de materiales nucleares y radiactivos.

Una vez una central nuclear o una planta de reprocesamiento han agotado su ciclo de vida hay que cerrarlas y dejarlas enfriar durante varias décadas y tienen que ser convenientemente desmanteladas.

110.000 millones de euros es el coste del desmantelamiento de las principales instalaciones nucleares en Reino Unido.

Es clave el hecho de que la radiación que producen los residuos sea externa o interna. El problema es si las partículas radiactivas se ingieren con los alimentos o el agua o se inhalan por vía respiratoria, en ese caso se instalan en nuestros pulmones y otros órganos. Una vez instaladas en nuestros cuerpos bombardean con suficiente energía para poder dañar el ADN.

Ejemplos de fallos en centrales nucleares:

Marzo de 1979. Harrisburg, USA, Three Miles Island sufrió accidente por pérdida de refrigerante lo que implicó una fusión parcial del núcleo. Hubo problemas tales que se temió que el reactor explotara, lo impidieron soltando toneladas de gas radiactivo a la atmósfera. Desde 1979 no se ha construido ninguna central nuclear en USA.

Abril de 1986. Explosión nuclear en Chernobil. La nube radiactiva se expandió por el planeta. 350.000 personas fueron evacuadas y nunca pudieron regresar. Cinco de millones de personas viven en zonas contaminadas. Australia tiene 30% de las reservas mundiales de uranio. Segundo exportador del mundo. El precio del uranio ha subido últimamente.

Australia se vuelve a promocionar como la ubicación ideal para recibir los residuos nucleares de todo el mundo.

Cada etapa del procesado nuclear es fuertemente dependiente de que el petróleo sea barato. Cada año que pasa se van agotando los yacimientos de uranio de gran calidad. Cada vez hará falta gastar más energía para producir combustible nuclear y obtener la misma energía eléctrica en las centrales nucleares, en caso de que creciera el número de reactores nucleares en funcionamiento. Se producirían por tanto ingentes cantidades de balsas estériles para alimentar a estas centrales nucleares.

Enormes emisiones de carbono de las plantas de enriquecimiento y de la minería del uranio.

En consecuencia es solo cuestión de tiempo que las centrales nucleares emitan tantos gases de efecto invernadero como las térmicas de gas.

Esto implica que no tiene sentido proponer la energía nuclear como solución al cambio climático.

“Es mucho más barato ahorrar energía que producirla”

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