
Lleva a tus mascotas a la cárcel de animales.
Llevo varios años, con este de 2012 van tres, escribiendo al Decano de la Facultad de Veterinaria de Córdoba sobre la celebración de bendición de animales en el Zoológico.
Me parece incoherente llevar las mascotas al zoológico que al fin y al cabo es una cárcel de animales. Un sitio donde la elefanta Flavia, un animal perteneciente a una especie de lo más sociable, lleva toda su vida aislada y sin compañia en una suerte de Guantanamo animal. Habitualmente no se pueden además entrar animales en el Zoológico por contagio de enfermedades.
Más abajo pongo este comunicado de prensa de Ecologistas en Acción censurando a la Facultad de Veterinaria de Córdoba por llevar a cabo esta actividad en el zoológico de Córdoba:
Por la presente Ecologistas en Acción quiere mostrar su protesta sobre que la Facultad de Veterinaria esté organizando el acto de acarreo de mascotas del 21 de enero del 2012 en el Zoológico de Córdoba con motivo de la festividad de San Antón.
Entienden que cualquier acto que promueva el respeto a los derechos de los animales es bienvenido pero jamás en el Zoológico de Córdoba. Nuestras mascotas si pudieran hablar nos pedirían que no las lleváramos a una cárcel de animales, como es el Zoológico.
Además según la legislación vigente está prohibido llevar animales al zoológico por los problemas sanitario y de contagio. Ecologistas en Acción quisiera saber si la Facultad de Veterinaria cuenta con los permisos sanitarios correspondientes para organizar esta actividad expedido por la Consejería competente.
Los animales del zoo permanecen cautivos durante gran parte su vida o incluso durante toda ella. La principal intención de los zoos es convertirse en parte de la oferta de entretenimiento de las ciudades, pero, ¿a costa de qué? Mantener encerrados a los animales, forzados a vivir en hábitats extraños para ellos produce consecuencias en su salud. La imposibilidad de seguir el comportamiento normal marcado por su patrón genético frustra sus instintos y no es raro que desarrollen trastornos psicológicos.
La propaganda del zoo da a entender que es un lugar para el aprendizaje y la conservación. Pero su eficacia como herramienta educativa o de conservación está puesta en entredicho por la comunidad científica. Para los animales cautivos en el zoo la vida se limita a una monótona rutina día tras día en un espacio reducido. Muchos de ellos necesitan grandes extensiones para poder tener una vida normal. Además, recuerda que para que un ejemplar llegue hasta su jaula, otros muchos habrán tenido que morir por el camino debido a las condiciones estresantes de la captura y el viaje.
Por todos los motivos anteriormente Ecologistas en Acción desaprueba y protesta por este acto, ya que no es justificable ni comprensible que una institución como la Facultad de Veterinaria apoye con su presencia instalaciones decimonónicas y pueda fomentar la transmisión de enfermedades entre animales.
enero 18, 2012 at 11:08 pm
[...] Otra Córdoba es posible, de Gerardo [...]
enero 22, 2012 at 9:43 am
Y ¿para cuándo la bendición de los “animales” que bendicen todas estas cosas?
enero 22, 2012 at 10:57 am
http://www.eldiadecordoba.es/article/cordoba/1165221/dia/para/mostrar/amor/las/mascotas.html
El sacerdote de la Universidad de Córdoba bendice a los animales en el zoo por la festividad de San Antónl datos Perros, gatos y roedores son los animales más comunes aunque ayer llamó la atención la presencia de un milpiés.
enero 23, 2012 at 3:43 pm
En la película “Simón del desierto” de Buñuel, el santo que se pasaba días enteros de pie en lo alto de una columna, bendijo a una mosca que se le posó en una mano. Y en Viridiana, también de Buñuel, el trastornado tío salva una abeja de ahogarse en un pilón con la punta de su paraguas. Imágenes conmovedoras, pero no tan extravagantes como la del zoológico en donde un sacerdote bendice un milpiés gigante africano.
Como animales somos extraños, nos inventamos a nuestros dioses, y aún en el siglo XXI con los conocimientos que hay, es legal el maltrato, martirio y linchamiento público de algunos animales y por otra parte un “sacerdotiso” del templo, bendice en una cárcel de animales inocentes, a un milpiés que como “mascota” es traído de otro continente en un tupper. Ni la película más surrealista de Buñuel, puede competir con unos hechos tan irracionales pero reales de la Corduba de 2012.
enero 23, 2012 at 3:50 pm
kierkegaard, admirable tu enfoque surrealista. Creo que la bendición de un ciempies por un sacerdote pasará a la historia.