Torre Poniente Córdoba.

La Junta de Andalucía continua con proyectos faraónicos e insostenibles como la Torre de Poniente que quiere convertir a Córdoba en una ciudad vulgar e impone la arquitectura del poder una vez más. El gobierno municipal se apunta además a estos edificios que rompen el consenso del PGOU. La noticia de más abajo del Día de Córdoba no recoge que Ecologistas en Acción también presentó alegaciones a este edificio claramente ilegal en el PGOU vigente. Por suerte la crisis de la burbuja inmobiliaria está cercenando gran parte de estos proyectos sin viabilidad económica y ambiental. Fuente Diario El Día de Córdoba.

La Torre Noreña, una de las intervenciones más importantes que la Junta de Andalucía tiene prevista para los próximos años, contará a partir del próximo lunes con la aprobación definitiva de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU). Este plan especial está promovido con la Consejería de Hacienda y prevé la construcción de un edificio de 14 plantas, diseñado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, que tendrá una superficie total de 39.000 metros cuadrados y para el que se prevé una inversión de 75 millones de euros.

La parcela sobre la que se alzará esta torre es una de las resultantes del derribo de la residencia sanitaria Teniente Coronel Noreña, cuya superficie fue repartida entre el Gobierno central, la Junta y el Ayuntamiento. En la misma se ubicarán las sedes de cinco delegaciones, cada una de las cuales ocupará tres plantas.

En este edificio, que será el más alto de la capital al llegar a los 60 metros, trabajarán a diario casi 1.200 funcionarios y su distribución interior será muy parecida al edificio de Servicios Múltiples de la calle Santo Tomás de Aquino. Salvo las zonas nobles, que corresponderán a una planta por cada una de las cinco delegaciones, el resto se repartirá en dependencias administrativas y en despachos para los técnicos.

La crisis, que también afecta a las arcas de la Administración andaluza, ha marcado la financiación de este ambicioso proyecto. Las intenciones que baraja la Junta de Andalucía son que una promotora se encargue de la construcción, a cambio de lo cual recibiría una parte de los 75 millones presupuestados. El resto se afrontará en base a la financiación bancaria y al abono de un canon durante un número de años determinado que se fijará una vez se redacte el pliego de condiciones para su adjudicación.

El trámite de aprobación provisional de esta modificación del plan especial superó el trámite de la GMU en abril del pasado año, cuando se solventaron las alegaciones presentadas con el rechazo de todas. En una de las mismas, el arquitecto José María Trenado señalaba que la Torre Noreña es “una manifestación antiestética del poder político propia de la Dictadura”. En otras alegaciones, como la respaldada por el exviceconsejero José Rodríguez Rueda, se explicaba que este plan especial, que ahora llega a su aprobación definitiva, no se enmarca en la legalidad vigente al sobrepasar la altura contemplada en el PGOU. Esta alegación se rebatió con que Torre Noreña es un equipamiento y por tanto no está sometido a los 22 metros de altura que contempla el documento.