
La Cafetería del Rectorado.
Empecemos diciendo que las comparaciones, a veces, resultan odiosas., aunque puedan ser buenas para descubrir las causas de problemas y que hay abundantes ejemplos de problemas cuya solución se hace “compleja”, porque los mayores beneficiarios son un colectivo humano que cuenta con poco poder político.
Nos estamos refiriendo al carril bici que una la ciudad de Córdoba con el Campus de Rabanales y a la cafetería que el pasado Septiembre se ha inaugurado en el nuevo rectorado. Son cosas distintas, pero ambas tienen como supuestos beneficiarios a parte de la comunidad universitaria. En el caso de la cafetería a los propios gestores universitarios y a los trabajadores que comparten con ellos esa actividad y en la otra un conjunto de difícil adscripción, formado por jóvenes y no tan jóvenes universitarios, interesados en la sostenibilidad de los medios de transporte y /o en el deporte.
La historia que subyace a esta situación es un claro indicio de las prioridades y motivación que han tenido los gestores universitarios y otros, especialmente los locales, por acometer ambas obras. La reconversión del edificio a cafetería ha costado “solamente” 500.000 Euros en una zona que está llena de servicios de restauración. La construcción, sin prisa pero sin pausa tras la inauguración del rectorado ha durado escasamente un año y la licencia de apertura al público por parte del ayuntamiento ha sido inmediata.
El carril bici, sin embargo, soporta retrasos y eternas discusiones, debido, se dice, a “la complejidad” del proyecto. En otras ciudades, en tanto, se acometen decenas de kilómetros de carril bici superándose la aparente “complejidad” que tiene este de Córdoba.
En 1986 según cuenta Eduardo de la Torre los institutos allí ubicados pedían la construcción de una vía ciclista. Y en el año 1996 uno de los autores de este artículo tuvo una entrevista telefónica con el arquitecto Gerardo Olivares en la cual hablamos de la necesidad de un carril-bici a Rabanales.
La “complejidad de la obra” hace que desde que la Universidad de Córdoba comenzó su mudanza al Campus de Rabanales de una forma significativa en el año 1998, hasta hoy haya sido imposible acometer ni un solo metro.
Al igual que se puso en marcha el tren desde el inicio para que los trabajadores tuvieran un acceso rápido y cómodo a un lugar que por entonces nos parecía alejadísimo de la ciudad, ya en ese momento, unos gestores universitarios y locales comprometidos con la sostenibilidad del transporte público debían de haber planificado y puesto en marcha este carril bici.
Doce años y aún no se ha puesto la primera piedra siquiera de esta infraestructura ciclista, sin embargo ya tenemos inaugurada desde el pasado 4 de septiembre una magnifica cafetería en los terrenos anexos de la antigua facultad de Veterinaria.
Las distintas administraciones implicadas en el proyecto del “carril bici”, universitarias, locales y autonómicas, pueden ahora convocar una reunión para relanzar el “complejo” proyecto del carril bici y terminar su reunión tomando una copa en la nueva cafetería, recién inaugurada.

IV Marcha en bici pidiendo un carril Bici al Campus de Rabanales. 5 de marzo del 2008
octubre 26, 2009 at 8:18 pm
UN AÑO DESPUÉS….SEGUIMOS EXACTAMENTE IGUAL…ESTO ES UNA VERGÜENZA…
octubre 26, 2009 at 8:22 pm
Tienes más razón que un millón de santos.