Mayo 7, 2008
Contaminación electromagnética a apenas 200 metros de la Ciudad Sanitaria Reina Sofía.
Posted by Gerardo Pedrós under Contaminacion, Espacio Publico, Uncategorized | Etiquetas: Contaminación Electromagnética, Universidad Córdoba |
Los Verdes denuncian que el Ayuntamiento de Córdoba no hace un seguimiento eficaz de los proyectos de instalación de antenas base de telefonía móvil. Recientemente fue denunciada por los vecinos del Realejo la instalación de una antena camuflada en el casco histórico.
Según señala el portavoz de Los Verdes, Gerardo Pedrós, le sorprende que salga a información pública en el Boletín de la provincia el pasado 29 de abril el proyecto de una instalación de antena de telefonía móvil al lado de la Escuela de Agronomos y del Hospital Reina Sofía.
Esta antena lleva casi un año ya construida y probablemente se encuentre produciendo emisiones en una zona llena de instalaciones docentes universitarias y muy cerca del hospital Reina Sofia.
Los Verdes presentaran alegaciones a este proyecto de antena por ubicarse en una zona sensible por la presencia de pacientes hospitalarios, la maternidad de Reina Sofia y los jóvenes que asisten a la universidad.
Dos recientes estudios de campo, uno de Alemania y otro de Israel, han constatado un aumento del riesgo de las determinadas afecciones cancerígenas en el radio de acción de 400 metros alrededor de una antena estación base de telefonía móvil.
Las conclusiones del Proyecto Reflex, estudio financiado por la Unión Europea, en el que han participado 12 países, entre ellos España, señalan que las ondas electromagnéticas de la telefonía móvil producen alteraciones del ADN que transporta la información genética en el núcleo de las células y cambios en éstas
Diversas conferencias internacionales de prestigiosos científicos independientes alertando sobre los posibles efectos y riegos en la salud pública (Declaraciones de Viena 1998, Salzburgo 2000, Roccaraso 2000, Alcalá de Henares 2002, Catania 2002, Friburgo 2002).
En el estado español, la Declaración de Alcalá de Henares; así como investigaciones epidemiológicos publicadas en revistas científicas de prestigio, han señalado los efectos biosanitarios de las emisiones de la telefonía móvil a niveles de radiación radioeléctrica miles de veces inferiores a los que se han adoptado en la normativa estatal
Es necesario el desarrollo de un programa de publico estatal e independiente, no subvencionado por las operadoras de telefonía, de los efectos sobre la salud pública e investigación específica sobre las personas denominadas electrosensibles.
Mayo 12, 2008 at 4:24 pm
Perdona Gerardo pero tu postura respecto las antenas de telefonía me parece un poco machista.
Mayo 14, 2008 at 10:05 am
Raquel, especifica un poco y argumenta el porqué de ser machista… Si ya de por sí una antena es del género femenino.
Mayo 14, 2008 at 5:24 pm
No me refiero a eso del género, sino al desprecio tan evidente que hace G. Pedrós de las indicaciones del Instituto de la Mujer respecto a la influencia visual de algo que está muy derecho y es muy grande. En este sentido debo decir:
a. Que las apuestas por los procedimientos alternativos de las Declaraciones de Viena están en contra de los estudios realizados por el Instituto Femenino de la Ciencia y Tecnología de la Complutense.
b. Que la emisión de descargas electromagnéticas influye decisivamente en la menstruación de las mujeres que tienen pocas relaciones sexuales, y que por tanto, además de fiable, es conveniente una actitud más positiva hacia este tipo de apuestas por otras opciones.
c. Que si nos mojamos todos con las antenas, también debemos eliminar de la grafía las letras como la I y L, porque son claramente machistas por su forma fálica y su intolerancia. Ya basta de fascismos fálicos.
d. El Instituto de la Mujer y la Plataforma Pro Derechos de las Mujeres del Parque Cruz Conde apuestan por la ética del valor, la tolerancia y el respeto, y todo el mundo tiene derecho a las antenas y a menstruar antes de tiempo.
Es que eres un poco torpe, Arpargata. Así nuestro mundo nunca evoluciona a nada, con gentes como G. Pedrós, y con las antenas.
Mayo 15, 2008 at 9:49 am
Mira Raquel, te puedes hacer todas las pajas que quieras con el magnetismo antenil…, como también te puedes comer las antenas, ah, puede quedar bien si le pones merengue en la punta. Pues según parece en lo que acabas de largar… eso de que si quitamos las antenas ya no furula el no sé qué que dices tú tenemos el género femenino… Desde aquí hago una reivindicación de las PAJAS… pero que no sean mentales…
Mayo 15, 2008 at 11:59 am
Ay arpargata, que otra vez picas, eres la criatura más simple y tierna que conozco, es que te tengo que querer. Lo que pasa es que siempre reaccionas(como tantos-as)pataleando y diciendo groserías de muy dudoso gusto. Además: ¿qué culpa tenemos algunas mujeres de menstruar con más fluidez gracias a las antenas de telefonía? Pregúntale a la Vicepresidenta del Gobierno, que aunque no menstrua, sabe mucho del asunto.
Pajas, lengua y salud. Que te quiero. Mua.
Mayo 16, 2008 at 6:39 pm
Ay, quién pudiera saborear el glande de arpargata, limpiar sus miasmas, apostar por una alternativa ecológica, hacerlo con una lengua subvencionada, guardar en celofán el requesón de sus masturbaciones, telefonerar a cualquier instalación docente, gritar: “¡Oh niños, muchacos núbiles, cretinos de la LOGSE, víctimas de la ESO, contemplad la blancura de la simiente de Lucena, al brillo sin mácula de su compromiso verde y antitaurino!”
Oh rotura de miembros, oh carrito, oh girasol, oh retinosis pigmentaria que le impide ver el pudor de semejante liturgia heroica. ¡Arriba verdes, pero viva también Manolete! ¡Vivan los pasodobles y al cuerno los rapes de mierda heredados de los gringos!
Te quiero arpargata mía, te deseo y necesito chuparte todo, practicar el beso negro y azul en tus fisuras, mezclar nuestras humedades con las sábanas mojadas de Gerardo y sus colectivos biosanitarios. Mójame, Gerardo, ábreme, soy tuya, soy vuestra. Vivan las bicicletas, y los triciclos, y los patines, y los parches para las cámaras pinchadas de las ruedas, y los apósitos purulentos de I.U., y la mierda vivificante de Rouco Varela, y las judías verdes con tomate.
Y ahora, adiós, me voy a merendar.
Mayo 18, 2008 at 7:07 am
arpargata no me escribe y me aburro, qué asco de blog, qué gente más aburrida, ni un teléfono, ni una cita con arpargata, nada. Yo sufro a diario unas fantasías sexuales tremendas con las mujeres de la cosmopoética ésa, imagino verdaderas orgías en aceite de girasol, a veces veo grietas en el suelo por las que sale un humo verde, una arcoiris de propuestas, apuestas y colectivos comprometidos, todo mezclado con los pies descalzos de una mujer ciega, de una vendedora de cupones a la que alguien le ha cortado los brazos, y esas visiones no me dejan dormir, ni lavar los platos de la cena; entonces acudo a las sábanas usadas de Gerardo, esas sábanas que guardo en lo más profundo del armario ropero. Y enciendo inciensos, hago café, lleno la casa de aromas políticamente correctos, olvido por un rato el cambio climático, rompo fotografías, cartas antiguas, descuelgo el teléfono, y helo ahí, ahí: es algo luminoso, un estrella de luz que sale de la pared, y en su centro un grupo de niñas cogidas de la mano y jugando al corro, todas desnudas, todas con un toro tatuado en las nalgas.
La visión, por lo general, suele durar de seis a diez minutos. Luego desaparece por completo.