En una semana que ha acabado con manifestaciones con el lema “Otro mundo es posible” se me ocurre que en Córdoba nos merecemos conseguir para los aficionados al cine que “Otra Filmoteca sea posible”.

El pasado jueves 24 de enero me desplace a la Filmoteca de Andalucía a ver la película de Laurence Olivier titulada El Príncipe y la Corista. Cual no sería mi sorpresa cuando oigo a Sir Laurence hablar en un castellano perfecto de Valladolid.

Extrañado me pregunté cómo puede organizarse un ciclo sobre uno de los mejores actores del siglo XX con películas dobladas. Este hecho en cualquier otra filmoteca del estado español sería probablemente considerado como un enorme despropósito. La película además presentaba un formato cuadrado de lo más extraño.

El viernes 25 por fin en la Filmoteca se estrenaba en Córdoba la película iraní Persepolis que despertó una gran expectación debido a la excelentes criticas que ha recibido y a que no se había exhibido en las salas comerciales.

Lleno absoluto, las entradas se agotan veinte minutos antes de empezar la película y mucha gente se queda en la calle, pues la Filmoteca ofrece un único pase a las nueve de la noche.

Me pregunto como no se plantea el programador varias sesiones de esta película de forma que el mayor número de ciudadanos puedan disfrutar de este verdadero acontecimiento cinematográfico.

Una encuesta reciente en un periódico local arroja el resultado de que para un 95% de los cordobeses la Filmoteca debería proyectar tambien películas los fines de semana.

Es hora ya de que la Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Rosa Torres, tome medidas y se mejore este servicio cultural pues Otra Filmoteca es Posible.